Un operativo conjunto entre autoridades municipales y la Guardia Nacional logró desmantelar una fiesta clandestina que se llevaba a cabo en una vivienda particular de Tepic, con una asistencia total de 250 personas, de las cuales se estima que aproximadamente 120 eran menores de edad, y donde se detectó un evidente consumo de bebidas alcohólicas.
La intervención se efectuó luego de que la Dirección de Seguridad Pública y Vialidad del Ayuntamiento recibiera múltiples reportes ciudadanos alertando sobre una reunión masiva no autorizada en la capital nayarita, informó José de Jesús Ibarra, director de la dependencia.
Al llegar al sitio, los elementos de seguridad, acompañados por inspectores de Funcionamiento de Negocios, constataron que el evento carecía de los permisos correspondientes y que, además, la presencia de menores ingiriendo alcohol configuraba un «acto de riesgo y posible delito», según palabras del director Ibarra.
«Al interior había una fiesta y al interactuar con las personas nos damos cuenta que no contaban con los permisos correspondientes, pero además había menores de edad y consumo de alcohol, lo que podría constituir un delito”, explicó el funcionario.
Tras delimitar el perímetro, se procedió al desalojo de los asistentes. El director de Seguridad Pública y Vialidad detalló que muchos de los jóvenes presentaban aliento alcohólico y fueron retenidos temporalmente para garantizar su seguridad.
En un hecho inusual, el suceso cobró otra dimensión cuando varios padres de familia se presentaron en el lugar para solicitar que se aplicaran pruebas rápidas de alcoholemia a sus hijos, buscando descartar el consumo de embriagantes. «Muchos de los padres nos pedían que les realizáramos las pruebas rápidas que tenemos disponibles, para descartar alguna situación. Algunos incluso acudieron a la Fiscalía a presentar las denuncias correspondientes”, comentó Ibarra.
Finalmente, el director de Seguridad Pública hizo un enérgico llamado a los padres de familia para que refuercen la comunicación y supervisión de las actividades de sus hijos, especialmente durante los fines de semana, cuando este tipo de reuniones clandestinas son frecuentes en la ciudad.
Asimismo, reiteró el compromiso de la dependencia de mantener operativos de vigilancia permanentes, en coordinación con la Guardia Nacional y otras instituciones, para prevenir incidentes que pongan en peligro la integridad de los jóvenes nayaritas.
Con información de Milenio
