La comunidad de la música sonidera en México se encuentra de luto tras el trágico fallecimiento de Francisco Pérez, mejor conocido como «Medio Metro de Puebla» o «El Original Medio Metro», un joven bailarín que se había ganado el cariño del público con su singular estilo y energía en el escenario.
El cuerpo de Pérez, reconocido por su baja estatura y por sus carismáticas interpretaciones, a menudo ataviado con el disfraz de El Chavo del Ocho, fue hallado sin vida con aparentes signos de violencia en la junta auxiliar de San Sebastián de Aparicio, en la capital poblana.
Según los reportes preliminares, el cuerpo de Pancho Pérez fue descubierto en un canal de agua de la zona y presentaba impactos de arma de fuego en la cabeza. Las autoridades han iniciado una carpeta de investigación para esclarecer el que parece ser un homicidio.
La lamentable noticia fue difundida a través de redes sociales, donde el YouTuber Richard TV fue uno de los primeros en confirmar el deceso. «Nos unimos a la penal de la familia de Pancho Perez ‘El Medio Metro de Puebla’, en paz descanse Dios lo tenga en su santa Gloria», expresó el creador de contenido.
Francisco Pérez era una figura querida en el ambiente sonidero y se le consideraba la versión «Original Medio Metro», un apodo que, según se recuerda en redes sociales, le fue dado por el sonidero Juan Manuel Quistián, conocido como «El Tontín» o «El Rey del Wepa», líder de la escena musical en San Luis Potosí.
A lo largo de su trayectoria, el joven se convirtió en un referente de los bailes de barrio, cautivando a miles de seguidores con su peculiar manera de bailar y su carisma.
Tras confirmarse su muerte, las redes sociales se llenaron de mensajes emotivos de seguidores y colegas de la música sonidera, quienes utilizaron las plataformas para dar el último adiós a su ídolo. Muchos recordaron con nostalgia la alegría que transmitía en cada presentación, y algunos expresaron su deseo de que «por fin se reencuentre con su amigo Juan Manuel Quistián». La pérdida de Francisco Pérez representa un profundo dolor para la cultura popular y el ambiente sonidero en México.
Con información de Milenio
