Tras semanas de reclusión, esta tarde abandonó el Centro Penitenciario «Lic. David Franco Rodríguez» el joven Raúl Meza Abonce, de 28 años, quien fuera detenido durante las intensas manifestaciones para exigir justicia por el homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez.
Meza Abonce, vinculado a proceso por el delito de sabotaje, enfrentará ahora el resto de su juicio en libertad, luego de que su defensa lograra un cambio en la medida cautelar.
La detención de Raúl se remonta a los disturbios ocurridos a inicios de noviembre en la capital michoacana. El joven fue señalado como uno de los participantes en la irrupción al Palacio de Gobierno, suceso derivado de las marchas masivas tras el asesinato del edil Carlos Manzo, perpetrado el pasado 2 de noviembre en plena celebración del Día de Muertos.
En aquel operativo, la policía detuvo a un total de ocho jóvenes. Si bien siete de ellos obtuvieron su libertad a los pocos días, Meza Abonce fue el único mantenido en prisión preventiva, convirtiéndose en el rostro de las exigencias de colectivos estudiantiles que denunciaban una detención arbitraria.
El giro en el caso se dio gracias a la estrategia de la defensa y los familiares, quienes presentaron pruebas que apuntan a presuntos abusos policiales cometidos por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) durante las detenciones.
Estas evidencias de irregularidades en el debido proceso fueron determinantes para que el juez permitiera al imputado abandonar el penal conocido como «Mil Cumbres», aunque el proceso por sabotaje en su contra continúa vigente.
Las protestas que llevaron a la detención de Meza iniciaron con contingentes vestidos de blanco que partieron desde el Obelisco a Lázaro Cárdenas y la Fuente de las Tarascas. Sin embargo, la movilización escaló cuando grupos de manifestantes alcanzaron el Congreso de Michoacán y el Palacio de Gobierno, donde se registraron daños materiales y enfrentamientos con las fuerzas del orden.
La liberación de Raúl ocurre en un clima de tensa calma en la entidad, mientras la Fiscalía General del Estado sigue bajo presión para esclarecer tanto el asesinato del alcalde Manzo como las denuncias de brutalidad policial durante las marchas.
Con información de Milenio
