El distrito de Gangbuk se encuentra bajo conmoción tras la detención de una mujer de 20 años, identificada únicamente por su apellido, Kim, quien ha sido vinculada a una escalofriante serie de envenenamientos en establecimientos de alojamiento y ocio. La joven, apodada por la prensa local como la “asesina de los moteles de Gangbuk”, es acusada de utilizar bebidas adulteradas para terminar con la vida de al menos dos hombres.
Según el informe de las autoridades, Kim operaba bajo un patrón meticuloso: mezclaba medicamentos psiquiátricos recetados —específicamente benzodiacepinas— con bebidas comerciales diseñadas para la resaca. Estas mezclas eran entregadas a sus víctimas en moteles, bares de karaoke y cafeterías.
La brutalidad de los hechos quedó al descubierto tras el hallazgo de una de las víctimas, quien presentaba rigidez cadavérica y secreciones nasales al momento de ser localizada. Las investigaciones sostienen que, mientras algunos hombres perdieron la vida, otros lograron sobrevivir tras quedar inconscientes por varias horas.
Lo que ha dado un giro inusual a este caso es el uso de la inteligencia artificial. Además de las grabaciones de cámaras de seguridad y los análisis forenses, la policía logró reunir pruebas cruciales a través del historial de consultas que la acusada realizaba a ChatGPT. Según fuentes policiales, Kim utilizaba el chatbot para formular preguntas relacionadas con la letalidad de las sustancias y los efectos de sus mezclas.
La investigación ha logrado documentar al menos cuatro ataques ocurridos entre diciembre de 2025 y febrero de 2026:
- 14 de diciembre: Kim habría realizado su primer intento de envenenamiento contra su propio novio en una cafetería de Namyangju.
- 28 de enero: Se registra la primera víctima mortal en un alojamiento de Suyudong, al norte de Seúl, tras ingerir la bebida proporcionada por la acusada.
- 9 de febrero: Una segunda víctima fallece en circunstancias idénticas dentro de una habitación de motel; el cuerpo fue descubierto al día siguiente.
Kim fue arrestada formalmente el pasado 19 de febrero. Enfrenta cargos graves por asesinato y violación a la Ley de Control de Narcóticos. Mientras la joven permanece bajo custodia, las autoridades continúan analizando si existen más víctimas vinculadas a esta racha de crímenes que ha despertado una ola de indignación en la sociedad coreana por la corta edad de la victimaria y la frialdad de sus métodos.
Con información de Heraldo
