La Fiscalía General de la República (FGR) citó a comparecer a elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y a personal de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, como parte de una investigación de alto impacto que busca determinar presuntas irregularidades y excesos cometidos durante el hallazgo de un laboratorio clandestino de drogas sintéticas en el municipio de Morelos, Chihuahua.
Debido al perfil extremadamente sensible del caso, el expediente fue turnado a la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos, una instancia federal reservada para asuntos que comprometen la estabilidad institucional del país.
El fiscal especial a cargo, Ulises Lara, confirmó que las indagatorias se centran en dos vertientes delictivas graves: ejercicio ilícito de atribuciones y delitos contra la seguridad nacional.
“Informamos que, además de personal de Fiscalía General del Estado, fueron entrevistados elementos de la Defensa que, aparentemente, habrían participado en funciones de seguridad perimetral posterior al hallazgo”, detalló Lara.
La investigación federal se ha configurado como una rigurosa auditoría al procedimiento utilizado por las fuerzas estatales y federales en Chihuahua, basándose en dos cuestionamientos principales:
- Falta de investigación previa: La FGR busca confirmar si existía una carpeta de investigación formalmente abierta antes del despliegue del operativo. Un operativo sin sustento ministerial previo podría viciar el origen del caso.
- Violación de protocolos: Se indaga si las autoridades ejecutaron funciones que excedían sus facultades legales o si interfirieron en perímetros que no les correspondían durante el resguardo del inmueble.
El riesgo jurídico de estas omisiones es alto: un operativo ejecutado al margen de la ley podría comprometer la cadena de custodia de las evidencias y los químicos asegurados, abriendo la puerta a que los operadores del laboratorio clandestino queden libres por violaciones al debido proceso. Asimismo, derivaría en responsabilidades penales para los funcionarios que ordenaron el despliegue.
Respecto a la situación en el municipio de Morelos, la FGR reportó que la zona del narcolaboratorio se mantiene blindada por fuerzas federales. Actualmente, peritos especializados continúan con los trabajos de embalaje y traslado de las sustancias químicas incautadas, las cuales serán enviadas a laboratorios centrales para su posterior destrucción controlada.
La concurrencia de las líneas de investigación penal perfila un escenario de alta tensión política entre la federación y el gobierno local de Chihuahua, ante la sospecha de una actuación al margen de los canales constitucionales por parte de los cuerpos de seguridad.
Con información de Heraldo
