Contra todo pronóstico y tras superar meses marcados por las lesiones y el escepticismo sobre su vigencia, Neymar da Silva Santos Júnior liderará a la selección de Brasil en la próxima Copa del Mundo. El histórico dorsal ’10’ fue incluido por el director técnico italiano, Carlo Ancelotti, en la convocatoria definitiva de 26 futbolistas que viajarán a Norteamérica.
A sus 34 años, el actual atacante del Santos FC disputará el cuarto Mundial de su carrera. La inclusión del astro paulista se convirtió en el foco de atención de la prensa internacional, ya que representa su primer llamado oficial desde que Ancelotti asumió el banquillo de la Verdeamarela.
La incertidumbre sobre su estado físico se disipó gracias al destacado nivel que Neymar ha venido mostrando en su regreso al balompié sudamericano, sumando la regularidad y los minutos necesarios para convencer al cuerpo técnico. Para el delantero, este torneo se perfila como la última gran oportunidad de conquistar el único trofeo que falta en su palmarés, tras los intentos fallidos en Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022.
La lista de Ancelotti destaca por una profunda renovación generacional, lo que derivó en notables ausencias y sorpresas:
- Baja de peso: El experimentado defensor Thiago Silva quedó fuera del corte final de 26 jugadores, a pesar de haber formado parte de la prelista de 55 preseleccionados.
- Apuesta por la juventud: Nombres como Endrick y Rayan lograron asegurar un lugar en el avión, sumándose a figuras consolidadas de la nueva era como Vinícius Júnior y Raphinha.
El estratega italiano ha estructurado un plantel que equilibra la jerarquía de los veteranos con la explosividad de la nueva camada del fútbol brasileño. En la línea ofensiva, se anticipa una dupla de alto impacto entre Neymar y Vinícius Júnior.
Brasil iniciará su camino mundialista dentro del Grupo C, sector que comparte con las selecciones de Marruecos, Haití y Escocia, donde el conjunto sudamericano parte como el amplio favorito. Aunque el proceso de clasificación colocó al equipo un escalón por debajo de los principales candidatos al título, el peso histórico del pentacampeón y la presencia de un Neymar redimido buscarán romper una sequía de trofeos mundiales que arrastran desde Corea-Japón 2002.
Con información de Heraldo
