El estreno mundial de Spider-Man: Brand New Day ha sacudido la industria cinematográfica, no solo por pulverizar los registros económicos de la última década, sino también por el nivel de fervor de los aficionados, el cual llegó al extremo de desatar altercados físicos dentro de las salas de proyección. La nueva producción del superhéroe arácnido, distribuida por Sony, se consolidó este fin de semana como un fenómeno cultural absoluto en las redes sociales y las taquillas globales.
A nivel comercial, el largometraje debutó con una impresionante recaudación estimada de 355 millones de dólares únicamente en el mercado de Norteamérica. Con esta cifra, la película se posiciona oficialmente como el segundo mejor estreno en la historia de la región, quedando a un paso de arrebatarle el récord histórico a Avengers: Endgame, que ostenta la corona desde 2019 con 357 millones de dólares.
El impacto internacional replicó la misma tendencia masiva: la cinta sumó 572 millones de dólares adicionales mediante su exhibición en más de 73 mil pantallas de todo el mundo —destacando una aportación de 121 millones de dólares provenientes del mercado chino—, lo que arroja un total global de 927 millones de dólares acumulados en sus primeras 72 horas en cartelera.
Sin embargo, el éxito financiero de la producción se vio empañado por un insólito hecho de violencia ocurrido en plena función, el cual quedó registrado en un video que se viralizó rápidamente en las plataformas digitales. De acuerdo con los testimonios y el metraje difundido por los propios internautas, una discusión entre los asistentes de una sala derivó en una trifulca física luego de que un espectador comenzara a revelar en voz alta detalles cruciales y giros determinantes de la trama (spoilers) durante la proyección.
Las versiones recabadas entre los testigos presenciales señalan que varios usuarios le exigieron silencio de forma reiterada al sujeto. Ante la negativa del hombre y la persistencia de sus comentarios sobre los acontecimientos clave del filme, el intercambio verbal subió rápidamente de intensidad.
Las imágenes captadas por los teléfonos móviles muestran el momento exacto en el que la confrontación escaló a los golpes, observándose cómo al menos cuatro espectadores arremetieron físicamente contra el individuo que arruinó la experiencia cinematográfica.
El altercado, que obligó a interrumpir momentáneamente el orden del lugar, ocurrió antes de que la cinta alcanzara la mitad de su duración, abriendo un debate en redes sobre los límites de la etiqueta en salas de cine y la obsesión colectiva por resguardar los secretos de las superproducciones de Hollywood.
Con información de Heraldo
