Elizabeth «Betty» Bromage, una mujer de 97 años originaria de Cheltenham, Inglaterra, volvió a hacer historia en la aviación acrobática al superar su propio récord mundial Guinness como la persona de mayor edad en realizar un paseo sobre las alas de una aeronave en pleno vuelo (wing walking).
El desafío tuvo lugar el pasado martes 4 de agosto, cuando la intrépida anciana volvió a subir a la estructura de un biplano para ponerse a prueba. Con esta hazaña, Bromage superó la marca histórica que ella misma había establecido cuatro años atrás.
Para que la organización del Guinness World Records ratificara la nueva marca, la aeronave debía permanecer en el aire durante un mínimo de cinco minutos continuos, contabilizando desde el despegue hasta el aterrizaje.
Minutos antes de emprender el vuelo, Bromage ofreció declaraciones al canal británico ITV. Vestida con ropa casual y gafas de protección, ascendió 4.5 metros hasta la parte superior de la estructura del avión, donde los técnicos la aseguraron con un arnés de alta seguridad.
«De lo contrario, me aburriría de la vida. No puedo conducir, no veo muy bien y me frustro un poco. Así que quiero hacer las cosas que sí puedo hacer», declaró la británica a la cadena BBC sobre las razones que la impulsan a realizar estas acrobacias.
La trayectoria extrema de Betty Bromage comenzó a los 87 años, cuando decidió probar por primera vez esta disciplina acrobática. Desde entonces, ha completado este tipo de vuelos en al menos seis ocasiones.
Durante el trayecto de esta última hazaña —mismo que quedó registrado en videos difundidos en redes sociales— la avioneta realizó giros y maniobras en el aire mientras Bromage permanecía erguida en el exterior. Al aterrizar, la mujer comentó entre risas que la única dificultad del día fue escalar hasta la cima del ala debido a su baja estatura, y adelantó que ya se encuentra planeando una nueva experiencia extrema para el futuro.
Con información de Heraldo
