El sector hotelero de Quintana Roo encendió las alertas ante una nueva alza al Derecho de No Residente (DNR) que el Gobierno Federal plantea para 2027. La propuesta, incluida en el Paquete Económico de ese año, elevaría el cobro en 36%, pasando de 983 a casi mil 335 pesos por cada visitante extranjero. David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, advirtió que este incremento se suma a otros factores que ya encarecen al país como destino turístico, entre ellos la menor disponibilidad de asientos aéreos y la falta de recursos frescos destinados a promoción.
El golpe no es aislado. Ortiz Mena detalló que si el ajuste se aprueba en los términos actuales, el DNR habrá pasado de 860 pesos en 2025 a mil 334.80 pesos en 2027, es decir, un aumento acumulado cercano al 55% en solo dos años. «Nuevamente, la Federación voltea al turismo, pero para cobrarle más a nuestros visitantes, como fuente de recaudación», cuestionó el empresario.
El momento no podría ser más delicado para destinos como Tulum, que ya arrastra una imagen negativa entre los propios turistas. En redes sociales, viajeros que comparten sus experiencias del destino han señalado de forma reiterada los precios elevados como uno de los principales motivos de queja, una percepción que golpea directamente la competitividad de la zona frente a otros puntos del Caribe. En ese contexto, cualquier cobro adicional corre el riesgo de reforzar la etiqueta de destino caro que ya circula entre los visitantes.
A esto se suma que la apreciación del peso frente al dólar ha encarecido las vacaciones para el mercado extranjero, mientras que la reducción en la disponibilidad de asientos de avión ha presionado al alza el costo de los boletos. El panorama se complica todavía más con la propuesta de incrementar 10% las cuotas relacionadas con el uso del espacio aéreo, justo cuando los destinos mexicanos compiten por atraer nuevas rutas y viajeros internacionales.
Otro punto que generó cuestionamientos fue el destino de los recursos recaudados por el DNR. Según la distribución contemplada en la propuesta, 50% de esos fondos iría a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), 26% al Instituto Nacional de Migración (INM) y 24% a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Ortiz Mena remarcó que ni un peso de ese incremento se reinvierte en promoción turística, lo cual contrasta con el modelo que aplica Quintana Roo, donde una parte del Impuesto al Hospedaje sí se destina a promocionar los destinos frente a sus competidores en el Caribe.
