Christa Gail Pike permanece ingresada en un centro hospitalario y conectada a un respirador artificial tras sobrevivir a la aplicación de dos dosis de pentobarbital durante su ejecución fallida la noche del pasado miércoles 30 de septiembre en el estado de Tennessee.
Los nuevos detalles sobre el estado de salud de la reclusa de 50 años se conocen mientras expertos médicos y la defensa legal de la condenada señalan presuntas fallas en el procedimiento de canalización intravenosa llevado a cabo en el centro penitenciario de máxima seguridad de Nashville.
De acuerdo con las declaraciones brindadas a la prensa por el equipo legal de la reclusa, los funcionarios penitenciarios tardaron cerca de una hora en lograr la colocación de las vías intravenosas, a pesar de que la propia Pike colaboró indicando en repetidas ocasiones los puntos idóneos para la punción.
El abogado defensor Randy Spivey precisó las lesiones cutáneas y las molestias físicas detectadas en su representada tras la suspensión del procedimiento:
> «Pike presentaba ampollas y una severa sensación de ardor en el área donde se aplicaron las punciones. Mantuvo la disposición de colaborar dándole instrucciones al equipo sobre dónde establecer la línea de administración del pentobarbital», detalló el litigante.
Testigos presenciales confirmaron que la mujer continuaba con vida y emitiendo sonidos respiratorios antes de que se cerrara el acceso visual a la cámara de ejecución y se ordenara el desalojo de los representantes de los medios de comunicación.
Especialistas médicos citados por *The New York Times* indicaron que existen indicios de que los catéteres no dirigieron el fármaco directamente al torrente sanguíneo, provocando que la sustancia se filtrara hacia el tejido subcutáneo adyacente. Esta anomalía pudo derivarse de una inserción incorrecta de las vías o de la fragilidad vascular de la paciente, condición que ya había complicado extracciones sanguíneas previas.
Por su parte, la representación del Departamento Correccional de Tennessee sostuvo una postura de apego institucional al procedimiento:
* Cumplimiento normativo: Un portavoz del organismo afirmó que la institución siguió «al pie de la letra» el protocolo de ejecución legal aprobado por la Fiscalía General del Estado.
* Evaluación de causas: El abogado Stephen Farrel, integrante de la defensa, señaló que, además de las complicaciones intravenosas, no se descarta la confluencia de otros factores en la falla del suministro del barbitúrico.
Pike, condena a la pena capital por el homicidio de Colleen Slemmer en 1995, permanece bajo estricta observación médica mientras las autoridades estatales mantienen abiertas las investigaciones sobre el caso.
Con información de Heraldo
