En un movimiento que sacude la cúpula electoral del país, Guadalupe Taddei presentó este lunes su renuncia formal a la presidencia del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE). La dimisión se da en medio de fuertes cuestionamientos e investigaciones iniciadas por presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos, supuesta triangulación de recursos públicos y conflictos de interés.
La notificación oficial fue recibida a las 14:33 horas por el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho, quien confirmó la recepción del documento y procedió de manera inmediata a turnarlo a la Junta de Coordinación Política (Jucopo) para dar inicio al proceso de sustitución.
En el oficio entregado al recinto legislativo, la exconsejera originaria de Sonora manifestó que su decisión busca salvaguardar la institucionalidad del órgano electoral frente a los señalamientos que pesan en su contra.
“La estabilidad, la independencia y la fortaleza del Instituto Nacional Electoral son fundamentales para garantizar el ejercicio de los deberes político electorales de la ciudadanía y la renovación pacífica de los poderes públicos”, sostuvo Taddei en la carta, enfatizando su convicción de que las responsabilidades constitucionales del INE deben anteponerse a cualquier situación de índole personal.
Con la salida de Taddei, la Cámara de Diputados deberá poner en marcha los mecanismos legales e institucionales para seleccionar al nuevo consejero o consejera presidenta que asumirá la titularidad del organismo.
El perfil que sea designado completará el periodo original de nueve años para el que había sido nombrada la funcionaria sonorense, el cual concluye formalmente en 2032. Se prevé que en los próximos días las distintas fuerzas políticas en el Congreso definan la ruta de evaluación y las ternas para la votación correspondiente.
Con información de Milenio
