El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, ha tomado una decisión drástica para intentar frenar la crisis política desatada tras los resultados de la reciente consulta de revocación de mandato. Este lunes, el mandatario estatal solicitó la renuncia formal de todo su equipo de trabajo, tanto del gabinete legal como del ampliado, para someterlos a un proceso de depuración y reestructuración total.
El anuncio, que el propio Jara ha calificado como un «relanzamiento de la Administración», se hará oficial el próximo miércoles 18 de febrero. Este ajuste no solo implica el relevo de funcionarios, sino una reorientación de las políticas públicas y, de manera destacada, una revisión de los cargos ocupados por sus familiares para combatir los señalamientos de nepotismo.
Aunque Salomón Jara ganó la consulta del pasado 25 de enero con más de 550,000 votos a favor, el resultado dejó una herida profunda en el Ejecutivo estatal. Un inesperado 38% de los participantes (más de 357,000 ciudadanos) votó por la terminación anticipada de su mandato debido a la «pérdida de confianza».
La mayor preocupación para el morenista radica en las zonas urbanas. En la capital, Oaxaca de Juárez, la oposición fue contundente: 36,000 personas votaron por su salida frente a solo 14,000 que respaldaron su permanencia. Este patrón se repitió en municipios clave como Santa Lucía del Camino, Villa de Etla y Santa Cruz Xoxocotlán.
“Son diversas las voces que nos dicen que es necesario hacer cambios y ajustar algunas de nuestras estrategias. Por ello, todo el gabinete legal y ampliado está sujeto a este escrutinio”, declaró Jara, reconociendo el impacto del referéndum.
El ajuste anunciado para la segunda mitad de su sexenio tiene dos frentes críticos:
- Limpieza familiar: Jara admitió que revisará las posiciones de sus parientes en el gobierno, un tema que se convirtió en el principal estandarte de la oposición durante la campaña de revocación.
- Geografía política: El nuevo gabinete deberá equilibrar los liderazgos de las siete regiones del estado. Mientras que en Valles Centrales el rechazo fue masivo, regiones como la Sierra Sur, la Costa y el Istmo mantuvieron un apoyo sólido a la llamada «primavera oaxaqueña».
Fuentes gubernamentales confirman que Jara ya tiene en su escritorio las renuncias de los titulares de las 16 secretarías y 32 entidades estatales. El miércoles se sabrá quiénes logran sobrevivir al escrutinio y cómo será la nueva cara de un gobierno que busca recuperar la confianza perdida en las urnas.
Con información de Milenio
