Muere niño de 4 años durante cirugía porque el doctor salió a buscar un cargador a mitad del procedimiento

by Mario Guillermo

En un fallo que pone de relieve los peligros de la distracción tecnológica en el ámbito sanitario, el médico anestesiólogo Mauricio Atencio Krause fue condenado por mala praxis tras confirmarse su responsabilidad directa en el fallecimiento de Valentín, un paciente de apenas 4 años de edad.

La sentencia judicial establece una pena de tres años de prisión condicional y una inhabilitación especial de 10 años para ejercer la medicina, luego de que se acreditara que el profesional abandonó sus funciones críticas en medio de una intervención quirúrgica.

La investigación, liderada por el fiscal Gastón Britos Rubiolo, reveló una conducta que combinó impericia, negligencia y la violación de los protocolos más elementales de un quirófano. Según el expediente, Atencio Krause no realizó el monitoreo continuo del menor, distrayéndose con su teléfono celular.

El punto más crítico de la acusación señala que el anestesiólogo llegó a salir de la sala de operaciones para buscar un cargador para su dispositivo, sin dejar a ningún otro profesional a cargo de la vigilancia del paciente. Esta ausencia provocó que no se detectara a tiempo una falta de oxígeno y flujo sanguíneo que se prolongó por al menos diez minutos.

“Solo debía observar el monitor o al paciente para advertir lo que estaba ocurriendo”, sentenció el fiscal durante el juicio.

La falta de atención oportuna resultó en una encefalopatía hipóxico-isquémica (daño neurológico irreversible). Tras la cirugía, la familia de Valentín recibió explicaciones contradictorias por parte del equipo médico, mientras el estado del menor se deterioraba rápidamente en terapia intensiva.

Los síntomas posteriores, que incluyeron convulsiones, fiebre alta y un diagnóstico de diabetes insípida, fueron los indicadores finales de la muerte cerebral que terminó con la vida del pequeño.

Aunque el Ministerio Público Fiscal y la querella exigieron la pena máxima permitida para este tipo de delitos, la defensa del médico intentó reducir el castigo al mínimo legal, solicitando que la inhabilitación se limitara únicamente al ámbito pediátrico. Finalmente, el tribunal optó por una inhabilitación amplia, alejando al profesional de cualquier práctica médica por una década.

Este caso reabre el debate sobre el uso de dispositivos móviles por parte del personal de salud dentro de áreas críticas, un factor de distracción que, en esta ocasión, cobró una vida inocente.

Con información de Milenio

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