La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla ha desmentido las versiones que sugerían la presencia de drogas en alimentos en el municipio de Huauchinango. Tras la hospitalización de varios menores por una presunta intoxicación tras consumir tamales, el organismo aclaró que el resultado positivo a fentanilo y otras sustancias en una niña de diez años se debió exclusivamente a los fármacos administrados durante su atención hospitalaria.
El incidente, ocurrido el pasado sábado 14 de febrero de 2026, provocó el ingreso de seis menores al Hospital General de Huauchinango, lo que dio inicio a una carpeta de investigación por el delito de lesiones culposas.
La controversia surgió luego de que una prueba de antidoping practicada a una de las menores reportara la presencia de barbitúricos, metadona y fentanilo. Sin embargo, la Fiscalía fue enfática al señalar que este resultado fue una consecuencia directa del manejo clínico para estabilizar a la paciente.
«Dicho resultado se atribuye a la estancia mayor a diez horas en el hospital, periodo durante el cual se le administraron medicamentos de uso hospitalario para el manejo clínico de crisis convulsivas, lo que generó el positivo en la prueba», informó la institución mediante un comunicado oficial.
Al momento de la valoración por el médico legista, la menor se encontraba neurológicamente íntegra, orientada y con lenguaje coherente, bajo el diagnóstico de intoxicación alimenticia complicada con crisis convulsiva.
Para descartar cualquier acto delictivo relacionado con sustancias ilícitas, los peritos realizaron análisis de orina tanto a los menores como a los adultos que consumieron los mismos alimentos. Los resultados fueron contundentes: negativo a drogas de abuso, incluyendo cocaína, opiáceos, cannabinoides y benzodiacepinas.
Aunque se ha descartado la presencia de narcóticos en las víctimas, la causa exacta de la intoxicación masiva sigue bajo investigación. La Fiscalía mantiene aseguradas las muestras de los tamales, las cuales están siendo sometidas a estudios especializados de cromatografía de líquidos y espectrometría de masas.
Estos análisis de alta complejidad buscan identificar agentes patógenos o químicos orgánicos que pudieran haber provocado la reacción adversa en los consumidores.
La Fiscalía estatal confirmó que las diligencias continúan, incluyendo entrevistas y peritajes adicionales, con el objetivo de esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades legales conforme a derecho.
Con información de Milenio
