El Departamento de Trabajo, Habilidades e Inmigración de Nueva Escocia presentó este viernes 27 de febrero el informe final sobre la muerte de Gursimran Kaur, la joven de 19 años cuyo cuerpo fue localizado en octubre de 2024 dentro de un horno industrial. Tras meses de peritajes, la dependencia estatal determinó que no existieron violaciones a las normas de seguridad laboral en el establecimiento.
La investigación, que mantuvo en vilo a la comunidad local y a la diáspora india, se centró en las condiciones del equipo y los protocolos de la panadería ubicada en el centro comercial de Mumford Road. Según el reporte oficial, la división de seguridad concluyó que el horno se encontraba en óptimas condiciones de funcionamiento al momento del incidente.
«La provincia ha finalizado su inspección de seguridad y no se identificaron violaciones que pudieran haber contribuido a la muerte de la trabajadora», señala el documento presentado ante las autoridades. Con este veredicto, el departamento cierra el expediente administrativo sin fincar responsabilidades legales a la empresa por falta de mantenimiento o negligencia estructural.
El caso de Gursimran Kaur generó una ola de consternación internacional debido a las crudas circunstancias del hallazgo. La joven, quien recientemente se había mudado desde la India junto a su madre en busca de nuevas oportunidades, trabajaba en el mismo establecimiento que su progenitora.
Fue precisamente su madre quien, tras notar la ausencia de su hija durante más de una hora, inició una búsqueda desesperada que terminó con el macabro descubrimiento dentro del horno de la panadería. Aunque el informe técnico descarta fallos mecánicos, el caso ha dejado una marca imborrable en la percepción de la seguridad en espacios laborales de alta complejidad.
Hasta antes de este informe, persistían dudas sobre si el evento derivó de un error humano o de una situación de salud mental. Si bien el Departamento de Trabajo ha exonerado al lugar de trabajo de infracciones de seguridad, el impacto humano de la tragedia continúa resonando en Nueva Escocia, donde la familia de Kaur ha recibido apoyo psicológico y asistencia consular desde el inicio del proceso.
Con información de Milenio
