En una de las operaciones aéreas más ambiciosas y letales de las que se tenga registro en el conflicto reciente, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron la baja de dos figuras de alto peso en el esquema de poder iraní: Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia paramilitar Basij.
El operativo, descrito por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, como una serie de ataques nocturnos coordinados, tuvo como objetivo principal desarticular la «infraestructura terrorista» y logística en suelo iraní. Katz confirmó que tanto Larijani —pieza clave en la estrategia política y militar de Teherán— como Soleimani fueron alcanzados por los proyectiles durante la madrugada.
Reportes de inteligencia indican que la ofensiva no solo eliminó a los altos mandos, sino que también habría causado la muerte de aproximadamente 300 integrantes y mandos de campo de la milicia Basij, marcando un hito en la intensidad de las hostilidades.
La respuesta desde Irán no se hizo esperar, aunque estuvo teñida de contradicciones. El gobierno de la República Islámica ha rechazado oficialmente la versión israelí. A través de canales estatales, las autoridades negaron la muerte de Larijani e incluso difundieron un comunicado atribuido al propio funcionario para demostrar que sigue con vida. Esta guerra de información mantiene en vilo a la comunidad internacional sobre el estado real de la cúpula de seguridad iraní.
La Basij: El blanco estratégico
Los bombardeos se concentraron en puntos neurálgicos de la Basij, organización paramilitar subordinada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Según informes internacionales, uno de los blancos críticos fue un centro de mantenimiento y logística donde se resguardaban los vehículos y motocicletas utilizados por la milicia para sus despliegues rápidos.
La relevancia de estos ataques radica en el rol de los afectados:
- Gholamreza Soleimani: Al mando de la Basij desde hace años, era el responsable de la fuerza encargada del control interno y la seguridad nacional.
- Ali Larijani: Expresidente del Parlamento y actual estratega de seguridad, cuya baja representaría un vacío de poder significativo en el asesoramiento al Líder Supremo.
La Basij es conocida internacionalmente por su papel en la contención y represión de movimientos sociales internos en Irán, lo que la convierte en un pilar del sistema de defensa del país. La eliminación de su liderazgo y de gran parte de su capacidad operativa en una sola noche supone un golpe de efecto que podría redefinir la respuesta de Irán en los próximos días.
Mientras el humo se disipa en los centros logísticos bombardeados, la incertidumbre persiste: ¿es este el inicio de una ofensiva mayor o el punto de quiebre para una nueva fase de represalias transnacionales?
Con información de Heraldo
