Una niña de apenas 18 meses falleció tras permanecer presuntamente olvidada durante cerca de ocho horas en el interior de un vehículo de transporte escolar en Almada, Portugal. La Policía Judicial del país ya ha puesto en marcha una investigación penal para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar las responsabilidades por posibles negligencias.
El trágico suceso ocurrió el pasado jueves 23 de julio en la citada localidad, ubicada al sur de Lisboa. La menor, identificada por medios locales como Sofía, fue localizada en estado crítico dentro de un minibús. Pese a que los paramédicos acudieron rápidamente al lugar y realizaron maniobras de reanimación, la pequeña fue declarada muerta en el sitio. Informes periodísticos señalaron que ese día la temperatura ambiental en la zona rondaba los 27 grados Celsius.
Según reportaron los diarios Jornal de Notícias y Metro, la jornada transcurría como de costumbre cuando un empleado del colegio Mestre Cuco recogió a la menor alrededor de las 8:00 de la mañana para trasladarla a la guardería. Sin embargo, por razones que aún son materia de investigación, la niña nunca descendió de la unidad y quedó atrapada en su interior hasta cerca de las 4:00 de la tarde, momento en que fue hallada. El vehículo fue encontrado estacionado frente a una instalación diferente a la que asistía la menor.
La cadena de custodia y los protocolos de seguridad habituales también fallaron. De acuerdo con los reportes, los padres solían recibir una confirmación diaria cuando Sofía ingresaba al centro de cuidado infantil, una notificación que llevaban utilizando durante aproximadamente un año. Ese jueves, el aviso nunca llegó.
La alerta definitiva se encendió por la tarde, cuando la madre acudió a las instalaciones para recoger a su hija y descubrió que la pequeña no se encontraba en el lugar, lo que desencadenó el hallazgo.
Tras conocerse la noticia, el colegio Mestre Cuco emitió un comunicado a través de su página de Facebook para expresar su pesar.
«Queremos expresar nuestras más profundas condolencias a los padres y a la familia, así como a todas las personas cercanas a ellos», manifestó la institución.
En una actualización posterior, el centro educativo confirmó que el vehículo implicado es de su propiedad y que cuenta con todas las autorizaciones legales para operar como transporte escolar, asegurando además que se encuentran colaborando activamente con la justicia para esclarecer lo sucedido. Hasta el momento, las autoridades policiales no han detallado si se presentarán cargos formales contra empleados o directivos del plantel mientras el proceso investigativo siga su curso.
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