A más de dos semanas de haberse celebrado la mediática boda del influencer Alfredo Cantú Villarreal, conocido como “Un Tal Fredo”, y el dentista Adrián Álvarez, la polémica continúa. En esta ocasión, el creador de contenido enfrenta duras críticas tras la difusión de imágenes que muestran restos de la decoración y mobiliario abandonados en el área natural protegida de Cuatro Ciénegas.
La controversia se reavivó a través de la plataforma TikTok, donde la usuaria Lizeth Cárdenas compartió un video captado el pasado domingo 5 de abril. En el material se observa que, en el sitio donde se llevó a cabo el evento, aún permanecen estructuras decorativas, mesas, sillas y esculturas de gran formato, como cabezas gigantes, que formaron parte de la temática del enlace.
“Así es como quedaron las esculturas de la boda de ‘Un Tal Fredo’”, señaló la autora del video, evidenciando el contraste entre la lujosa celebración y el estado actual del paraje natural.
La celebración, que se extendió por cuatro días, inició el pasado 21 de marzo. El hecho de que los objetos sigan en el lugar tras casi 15 días del cierre del evento ha generado indignación entre los usuarios, especialmente por tratarse de un ecosistema frágil y legalmente protegido bajo la jurisdicción federal en Coahuila.
La publicación se llenó rápidamente de comentarios que cuestionan la responsabilidad ambiental de los recién casados y de la empresa organizadora:
- Críticas a la organización: Usuarios calificaron de «falta de respeto» el no haber retirado el equipo a tiempo, señalando una posible desorganización por parte de los proveedores contratados.
- Defensa del influencer: Otros internautas argumentaron que la limpieza no es obligación directa del festejado, sino de las empresas de logística y banquete contratadas para tal fin.
- Contradicción ambiental: Algunos seguidores recordaron que el propio influencer había mencionado previamente su intención de no contaminar el sitio, lo que aumentó el malestar por las imágenes actuales.
Cuatro Ciénegas es reconocido mundialmente por sus pozas y biodiversidad endémica única. Organizaciones ambientales han reiterado en diversas ocasiones que cualquier evento masivo en la zona debe cumplir con estrictos protocolos de retiro de residuos y estructuras para evitar impactos a largo plazo en el suelo y la fauna local.
Hasta el cierre de esta edición, ni Alfredo Cantú ni los representantes del área natural protegida han emitido una postura oficial sobre el retiro definitivo de los materiales o posibles sanciones administrativas.
Con información de Excélsior
Con información de Heraldo
