Lo que comenzó como una tarde rutinaria de fútbol en un condominio de Maceió, al noreste de Brasil, estuvo a punto de transformarse en tragedia. Un video de seguridad de apenas 21 segundos captó el momento exacto en el que un menor de edad arriesgó su propia integridad para rescatar a su compañero, quien quedó atrapado por una descarga eléctrica.
El incidente ocurrió en una «mini cancha» de un complejo residencial. Según las imágenes de las cámaras de vigilancia, uno de los niños se acercó al acceso del recinto con la intención de cerrar la puerta metálica. Sin embargo, al hacer contacto con la estructura —que se encontraba energizada por una falla en la instalación—, el joven sufrió una fuerte descarga que le impidió soltarse, dejándolo suspendido y sin control de sus movimientos.
Su amigo, quien se encontraba dominando el balón a pocos metros, notó de inmediato que algo andaba mal. Al acudir al auxilio, el segundo menor intentó tocarlo inicialmente, recibiendo también una sacudida eléctrica que lo obligó a retroceder y agitar las manos por el impacto.
Lejos de entrar en pánico o huir, el pequeño héroe tomó una decisión determinante: en lugar de sujetarlo del torso, lo jaló con fuerza de los pies, utilizando el impulso para derribarlo y lograr que el peso del cuerpo venciera la atracción de la corriente.
Gracias a la rápida intervención, ambos terminaron en el suelo, rompiendo finalmente el circuito eléctrico. El video concluye con el niño afectado poniéndose de pie, visiblemente aturdido y sorprendido, pero aparentemente sin lesiones de gravedad.
El video se ha vuelto viral en las últimas horas, no solo por la crudeza de las imágenes, sino como un recordatorio del peligro que representan las instalaciones eléctricas defectuosas en áreas comunes y el extraordinario valor demostrado por el joven deportista.
Con información de Heraldo
