En una velada que celebró la maestría del cine fantástico y la persistencia artística, el director mexicano Guillermo del Toro fue distinguido con la beca del British Film Institute (BFI), el máximo galardón que otorga esta institución. El reconocimiento lo convierte en el primer cineasta de origen mexicano en unirse a este selecto grupo de figuras esenciales para la cinematografía mundial.
La ceremonia tuvo lugar durante la cena anual de la presidencia del BFI, donde la actriz ganadora del Óscar, Cate Blanchett, fue la encargada de entregar el trofeo a Del Toro. La conexión entre ambos artistas es profunda, habiendo colaborado recientemente en proyectos aclamados como Nightmare Alley (2021) y la versión de Pinocho (2022).
Blanchett, quien es becaria del instituto desde 2015, dedicó palabras conmovedoras a su colega, asegurando que sus películas «nos recuerdan por qué debemos luchar y qué debemos defender: el amor, la belleza y la vida del espíritu».
El BFI justificó este honor destacando la «extraordinaria contribución» de Del Toro al séptimo arte y un estilo artístico único que ha logrado borrar las fronteras entre la animación y el live action. Jay Hunt, presidenta del BFI, elogió la capacidad del director para usar el género fantástico como una herramienta de crítica social:
“Sus películas demuestran que la fantasía puede cuestionar la historia, el terror puede denunciar la injusticia y los monstruos pueden revelar lo que significa ser humano”, afirmó Hunt.
Visiblemente conmovido, Guillermo del Toro ofreció un discurso en el que reflexionó sobre su identidad y la importancia de preservar espacios para el arte. Aunque subrayó su origen mexicano, el cineasta afirmó que su alma pertenece a múltiples rincones del mundo, incluyendo Inglaterra.
El director de El laberinto del fauno describió al BFI como un «faro de cultura» necesario en tiempos donde se intenta minimizar el valor del arte. Asimismo, reafirmó su compromiso absoluto con su obra: “Para un hombre que ha intentado durante 30 años fusionar lo brutal y lo bello, nunca he hecho una película por la que no daría la vida”.
Con esta distinción, Del Toro reafirma su posición no solo como un referente de la estética gótica y fantástica, sino como una voz indispensable para la cultura global contemporánea.
Con información de Heraldo
