Una presunta negligencia alimentaria encendió las alarmas de las autoridades de salud en el estado de Chiapas, luego de que al menos 65 estudiantes de la Escuela Primaria “Josefa Ortiz de Domínguez” resultaran intoxicados. El brote médico, aparentemente provocado por la ingesta de los desayunos escolares distribuidos en el plantel, requirió el despliegue inmediato de brigadas de emergencia.
Los hechos salieron a la luz la tarde de este miércoles, cuando decenas de madres y padres de familia reportaron de manera masiva que sus hijos manifestaban síntomas graves como vómito, diarrea y cuadros de fiebre alta poco después de haber consumido los alimentos provistos por la institución.
La Secretaría de Salud del Estado de Chiapas confirmó que se ha brindado asistencia médica integral a 65 menores de edad, cuyas edades oscilan entre los 6 y los 12 años.
Ante la magnitud del incidente, la infraestructura médica del municipio distribuyó a los afectados de la siguiente manera para evitar la saturación de los servicios:
- Hospital Básico Comunitario: Recibió e ingresó a un total de 58 estudiantes.
- Hospital Rural del IMSS: Absorbió la atención de siete de los menores afectados.
- Bajo observación: Hasta el último reporte oficial, 11 alumnos permanecen hospitalizados en camas de observación; afortunadamente, se reportan estables y fuera de peligro.
La dependencia sanitaria detalló que, de manera inmediata, se activaron los protocolos de emergencia para la vigilancia epidemiológica y la investigación sanitaria en la zona escolar. Como primeras acciones de auxilio, el personal médico procedió con la hidratación oral e intravenosa de los infantes, el control directo de los síntomas y el levantamiento de muestras biológicas y de alimentos para enviarlas a laboratorios y determinar el agente patógeno que detonó la infección.
En un esfuerzo conjunto entre el ayuntamiento local, el Sistema DIF y las unidades hospitalarias, se garantizó el abasto total de medicamentos e insumos necesarios, manteniendo una búsqueda activa de posibles nuevos casos en la comunidad.
Como medida de mitigación obligatoria para evitar un rebrote, las autoridades ordenaron la suspensión temporal y el resguardo de todos los insumos alimenticios sospechosos que estuvieran relacionados con el menú de ese día. Asimismo, se exigió un reforzamiento inmediato de los filtros de higiene y desinfección en las áreas de preparación y distribución del comedor escolar. Las investigaciones periciales continúan abiertas para deslindar responsabilidades y salvaguardar la salud de la comunidad estudiantil.
Con información de Heraldo
