La tormenta tropical Genevieve continúa ganando fuerza en aguas del océano Pacífico, ubicándose actualmente a 820 kilómetros de las costas de Zihuatanejo, Guerrero. El sistema se desplaza hacia el oeste-noroeste a una velocidad estimada de 24 kilómetros por hora, lo que mantiene en alerta a las autoridades meteorológicas.
Especialistas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronostican una rápida intensificación del ciclón, advirtiendo que podría alcanzar la categoría 4 de huracán para la tarde de este lunes 27 de julio.
Los efectos del fenómeno hidrometeorológico comenzarán a sentirse antes de que toque tierra. De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés), las marejadas generadas por Genevieve afectarán la costa suroeste del territorio mexicano a partir de este fin de semana. Asimismo, se prevé que el impacto de las olas alcance las zonas meridionales de la península de Baja California durante el transcurso del lunes.
«Es probable que estas marejadas causen condiciones de oleaje y corrientes de resaca potencialmente mortales», advirtió la agencia estadounidense en su reporte más reciente, instando a la población y a la navegación marítima a extremar precauciones.
El potencial destructivo de Genevieve sigue en aumento. En las últimas horas, sus vientos máximos sostenidos se han intensificado hasta alcanzar los 110 km/h. Con este registro, el sistema se encuentra a escasos kilómetros por hora de cruzar el umbral requerido por la escala Saffir-Simpson para ser clasificado oficialmente como huracán, un cambio de estatus que los expertos prevén como inminente.
Con información de Heraldo
