La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) lanzó una advertencia directa a funcionarios y políticos mexicanos que, presuntamente, brinden protección o colaboren con organizaciones del narcotráfico.
Durante una conferencia en Washington, el director de la DEA, Terry Cole, aseguró que la agencia intensificará las investigaciones contra servidores públicos vinculados con grupos criminales y afirmó que «ningún cargo o influencia política los protegerá» si se comprueba su participación en actividades relacionadas con el crimen organizado.
El funcionario sostuvo que la estrategia de Estados Unidos busca no solo desmantelar a los cárteles, sino también atacar las redes de corrupción que les permiten operar, por lo que advirtió que las investigaciones alcanzarán a quienes faciliten el tráfico de drogas, el lavado de dinero o cualquier forma de protección institucional a estas organizaciones.
Las declaraciones se producen en medio del endurecimiento de la política estadounidense contra los grupos criminales mexicanos, que incluye nuevas acusaciones, sanciones, cancelación de visas y recompensas millonarias para capturar a líderes del narcotráfico.
Hasta el momento, la DEA no ha dado a conocer nombres de funcionarios mexicanos bajo investigación, pero reiteró que continuará trabajando con otras agencias estadounidenses para identificar y procesar a quienes, desde el servicio público, colaboren con los cárteles.
