Muere de vejez el preso más longevo de Estados Unidos: fue condenado a muerte 8 veces y todas sus ejecuciones fueron suspendidas

by Mario Guillermo

Francis Clifford Smith, considerado uno de los prisioneros con mayor tiempo en prisión dentro del sistema penitenciario estadounidense, falleció a los 101 años de edad tras permanecer privado de su libertad durante más de siete décadas por un homicidio que sostuvo no haber cometido hasta el final de sus días.

El difunto fue condenado por el asesinato de un guardia de seguridad ocurrido en 1949. A lo largo de su sentencia acumuló ocho órdenes de ejecución que fueron suspendidas sucesivamente, hasta que la pena capital le fue conmutada por cadena perpetua.

El suceso se remonta al 23 de julio de 1949, cuando Grover Hart, vigilante nocturno del Indian Harbor Yacht Club en Greenwich, Connecticut, fue ultimado a tiros durante un asalto. Smith tenía 25 años al momento de ser hallado culpable de homicidio en primer grado en 1950.

Las indagatorias policiales determinaron el uso de dos armas de fuego distintas en la escena: un revólver Smith & Wesson calibre .22 —del cual impactó el proyectil fatal— y una pistola automática Colt calibre .22, lo que sugirió la participación de al menos dos perpetradores:

Mientras que un segundo implicado, George F. Lowden, se declaró culpable por el delito de homicidio en segundo grado, la vinculación de Smith con el hecho se fundamentó en pruebas de carácter indiciario.

Las autoridades localizaron joyas sustraídas del club y una pistola dentro de un vehículo Cadillac estacionado en Brewster, Nueva York, cerca de un establecimiento donde Smith había sido visto. Asimismo, fue hallada una prenda de vestir perteneciente a su círculo familiar dentro del automóvil. Tras permanecer prófugo, fue detenido cinco días después en una zona boscosa.

A lo largo de los más de 70 años de reclusión, el proceso judicial que mantuvo a Smith tras las rejas acumuló inconsistencias y recursos legales presentados por la defensa:

  • Retractación de testigos: Edith Springer, una de las testigos clave que situó al acusado en el vehículo utilizado para el robo, se retractó formalmente de sus declaraciones años después del juicio. No obstante, los tribunales desestimaron la credibilidad de su cambio de testimonio y negaron la apertura de un nuevo proceso.
  • Declaración de un tercero: Años más tarde, un recluso identificado como David Blumetti afirmó haber sido el verdadero acompañante de Lowden durante el asalto. Según Blumetti, Smith únicamente le había prestado el automóvil tras negarse a participar en el atraco.

Pese a los constantes intentos por revisar la sentencia a la luz de los nuevos testimonios, los recursos fueron rechazados por el sistema judicial, manteniendo a Smith en prisión hasta su deceso a los 101 años.

Con información de Heraldo

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