La cantante mexicana Alejandra Guzmán protagonizó un incidente médico el pasado sábado 19 de septiembre durante su presentación en el World Trade Center de Boca del Río, Veracruz, donde sufrió la luxación de su cadera en medio del espectáculo, evento que la obligó a suspender el concierto y que posteriormente derivó en una disputa legal.
El percance ocurrió mientras la intérprete ejecutaba una rutina de baile sobre el escenario, momento en el que perdió la movilidad y requirió el apoyo de su equipo de bailarines antes de dirigirse al público para disculparse y dar por concluida la función.
Tras interrumpir el show, la artista fue trasladada para recibir atención médica. Sin embargo, a través de sus canales oficiales, Guzmán denunció haber sido víctima de una intervención no autorizada antes de ser tratada por el especialista correspondiente:
«Hay un tipo que llegó al hospital a quererme mover la pierna sin permiso de nadie, sin las placas; entonces ya después llegó un doctor que fue el que me atendió y que estaba gracias a Dios ahí en el concierto», detalló la intérprete.
- Demanda en curso: La cantante confirmó haber emprendido acciones legales contra el profesional que intentó manipular su extremidad sin los estudios radiológicos previos y sin su consentimiento.
- Diagnóstico y atención: Un médico especialista que se encontraba presente en el recinto del concierto fue el encargado de realizar la maniobra correspondiente para reacomodar la prótesis de cadera.
La mañana de este lunes, la intérprete de Hacer el amor con otro reapareció en sus redes sociales con un mensaje de tranquilidad para sus seguidores, donde mostró la radiografía posterior a la intervención y dio muestras de su recuperación física.
- Estado de salud: Guzmán confirmó que la inflamación en la zona afectada ha cedido favorablemente y que ha logrado retomar la marcha a pocos días del percance.
- Continuidad de los espectáculos: La artista ratificó que mantendrá las fechas programadas de su gira, aunque anticipó ajustes en el formato de sus presentaciones, restando carga a las coreografías para priorizar la interpretación vocal.
Con información de Heraldo
