La violencia política sacudió este miércoles a la capital morelense tras el atentado a balazos que cobró la vida de Gabriel Rivas Ríos, regidor de Morena en el Ayuntamiento de Cuernavaca, en un suceso que ha provocado una enérgica condena por parte de las autoridades estatales.
De acuerdo con los reportes ministeriales y policiales, la agresión armada se registró la tarde del 4 de noviembre en las inmediaciones de los Ejidos de Acapantzingo, específicamente frente a un establecimiento comercial, cuando el edil se hallaba al interior de su automóvil. Sujetos armados interceptaron el vehículo y abrieron fuego de manera directa, provocándole heridas fatales antes de huir del lugar.
Gabriel Rivas Ríos contaba con una larga militancia y trayectoria dentro de los movimientos de izquierda en el estado de Morelos, habiéndose desempeñado previamente como legislador local, dirigente político y activista en diversas causas sociales y de resistencia civil.
Como integrante del actual cuerpo edilicio de Cuernavaca, Rivas Ríos presidía las comisiones de Derechos Humanos, Patrimonio Municipal y Atención a Personas con Discapacidad. En los últimos meses, el concejal se había caracterizado por mantener una postura sumamente crítica frente a decisiones de la administración municipal, focalizando sus observaciones en temas de servicios públicos, desarrollo urbano y el manejo de licencias comerciales. De acuerdo con información previa, el regidor había alertado en fechas recientes sobre amenazas en su contra derivadas de su labor política.
Tras el ataque, elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana implementaron un fuerte operativo de despliegue táctico en la región para dar con el paradero de los agresores. Por su parte, la Fiscalía General del Estado (FGE) indicó que se agotarán todas las líneas de investigación pertinentes para esclarecer el móvil del homicidio.
Ante el trágico suceso, la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, condenó categóricamente el asesinato del regidor y ordenó a las corporaciones de seguridad y procuración de justicia mantener una coordinación estrecha para garantizar que el crimen no quede en la impunidad.
Con información de Heraldo p
