La empresa de Transportes Urbanos del Carmen, TUCSA, se encuentra bajo la mira de las autoridades municipales debido a la reducción drástica de su flota y al deterioro de sus unidades, lo que podría derivar en la pérdida definitiva de sus concesiones.

La caída en la capacidad operativa de la empresa ha sido progresiva y alarmante en los últimos dos años. Mientras que en 2024 operaban aproximadamente cien autobuses, para el año 2025 la cifra descendió a poco más de ochenta unidades
En la revista vehicular más reciente, realizada en septiembre de 2026, únicamente se presentaron cincuenta y cinco unidades, de las cuales nueve fueron retiradas inmediatamente de circulación por no cumplir con los requisitos mínimos de seguridad y operatividad.
La directora de Transporte Municipal, Nayeli Molina, advirtió que la empresa se enfrenta a sanciones severas basadas en el reglamento vigente desde agosto de 2020. El artículo 43 establece la caducidad de la concesión si el servicio se suspende por más de quince días por causas atribuibles al concesionario, mientras que el artículo 44 faculta la revocación de la concesión cuando la autoridad tiene conocimiento de la suspensión de la prestación del servicio.
Este colapso operativo se suma a las constantes denuncias ciudadanas en redes sociales sobre el deteriorado estado físico de los autobuses que aún circulan, destacando fallas mecánicas y falta de higiene. La insuficiencia de unidades ha provocado que la demanda se desplace hacia el transporte colectivo tipo van, precarizando el traslado diario de trabajadores y estudiantes, quienes ahora deben viajar en vehículos que no están diseñados para el transporte urbano masivo.
Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha precisado la cantidad exacta de concesiones que serán revocadas, pero la operatividad de TUCSA permanece en una situación crítica mientras la empresa intenta acreditar las mejoras mecánicas exigidas por la autoridad.
(FUENTEE: NOTICARIBE)
