La organización civil «Actívate» formalizó este jueves la entrega de más de 13 mil firmas ante la Fiscalía General del Estado de Aguascalientes para exigir que se agilicen las investigaciones y se gestione una orden de aprehensión en contra del creador de contenido conocido como «José Lápiz», por incitar públicamente a la violencia y amenazar al obispo de la diócesis local, Juan Espinoza Jiménez.
Omar González Esqueda, representante estatal de la agrupación, acudió a las instalaciones de la representación social para ingresar la petición por escrito, acompañado por Gustavo Martínez, dirigente local del Partido Acción Nacional (PAN) y exenlace de la plataforma.
Durante la entrega del documento, González Esqueda enfatizó la gravedad de las declaraciones vertidas en redes sociales dentro del contexto de seguridad que enfrenta la institución eclesiástica en el país:
«Es impresionante que hoy por hoy, en un país donde van más de 26 ataques a la Iglesia y donde hace unos días quemaron la puerta de un templo, se puedan permitir amenazas donde ofrecen dinero para silenciar a un obispo», declaró el activista, al tiempo que confirmó que la campaña de recolección de firmas continuará activa a nivel nacional.
Los promotores de la iniciativa buscan que el Fiscal General del Estado, Manuel Alonso García, mantenga abierta y activa la carpeta de investigación, al tiempo que solicite la colaboración de autoridades federales e internacionales para concretar la localización y captura del imputado.
La controversia inició el pasado 1 de octubre de 2026, cuando el influencer ofreció inicialmente la cantidad de 40 mil pesos a través de una transmisión en vivo para «madrugar» término coloquial vinculado a ejercer violencia o atentar físicamente al obispo Espinoza Jiménez a raíz de sus opiniones públicas.
De acuerdo con la documentación presentada por la organización civil, el creador de contenido habría elevado posteriormente la cifra de la recompensa ofrecida a 60 mil pesos en emisiones posteriores, lo que para los denunciantes constituye una incitación reiterada al delito y una amenaza directa contra la vida del prelado.
Con información de El Universal
