Prestadores de servicios de buceo en Quintana Roo endurecieron su postura contra la práctica de buceo no calificado en sitios con alto valor histórico y científico, al advertir que estas incursiones ponen en riesgo patrimonio único del Caribe mexicano.
La crítica surge tras diversos incidentes recientes en puntos como Hoyo Negro, donde buzos sin la preparación adecuada han ingresado a zonas restringidas, ignorando protocolos diseñados para proteger formaciones milenarias y vestigios arqueológicos.
Instructores y guías certificados en destinos como Playa del Carmen, Tulum y Cozumel coinciden en que el problema ya no es solo el “pirataje”, sino la falta de capacitación real de quienes se aventuran en entornos altamente delicados.
Ramón Magaña, instructor de Panthom Divers, señaló que cada vez es más común ver a buzos que, pese a contar con certificaciones básicas, no tienen la especialización necesaria para explorar cavernas o sitios con valor patrimonial.
“Hay lugares donde no basta saber bucear. Se requiere entrenamiento técnico, conocimiento del entorno y respeto absoluto por lo que hay ahí abajo. No es turismo convencional”, enfatizó.
De acuerdo con los prestadores, muchos de estos casos involucran a visitantes que llegan en temporadas altas, contratan servicios informales o incluso acceden por su cuenta, sin supervisión ni cumplimiento de normativas.
Advirtieron que estas prácticas no solo deterioran estructuras naturales y restos históricos, sino que también ponen en peligro la seguridad de los propios buzos.
Si bien existen regulaciones por parte de instancias como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y lineamientos turísticos de la Secretaría de Turismo, señalaron que la vigilancia es insuficiente frente al crecimiento acelerado de la actividad.
Finalmente, hicieron un llamado a reforzar la supervisión y a exigir certificaciones especializadas para ingresar a estos sitios, con el fin de evitar más daños a espacios considerados verdaderos archivos naturales e históricos del país.
