Una detonación accidental de material pirotécnico registrada la noche del sábado 5 de septiembre en la comunidad de Santa María Canchesdá provocó el colapso de una estructura aledaña al templo local, dejando un saldo preliminar de 10 personas fallecidas y 64 lesionadas durante las festividades en honor a Nuestra Señora de la Luz.
El incidente ocurrió aproximadamente a las 21:00 horas, cuando decenas de feligreses se encontraban congregados en las inmediaciones del recinto religioso.
De acuerdo con los informes de la Coordinación General de Protección Civil del Estado de México, los artefactos explosivos se hallaban almacenados en una habitación contigua al templo. Tras la deflagración, la losa de concreto del recinto colapsó directamente sobre un grupo de asistentes.
El director de Protección Civil estatal, Adrián Hernández Romero, detalló que ocho víctimas perdieron la vida en el lugar del siniestro, mientras que dos personas más fallecieron en centros hospitalarios debido a la gravedad de sus lesiones.
Un amplio despliegue de cuerpos de auxilio —incluyendo al Servicio de Urgencias del Estado de México (SUEM), bomberos municipales y la Comisión Nacional de Emergencias— laboró durante la noche y madrugada en el rescate de víctimas y el traslado de heridos:
- Atención prioritaria: Cuatro lesionados graves fueron derivados a hospitales de Toluca y Atlacomulco.
- Distribución de pacientes: Decenas de afectados recibieron atención en unidades médicas de El Oro, Acambay y Atlacomulco.
- Clérigos afectados: La Diócesis de Atlacomulco confirmó la hospitalización de los sacerdotes Fernando Chávez Cruz y Javier Sánchez Montes, cuyos estados de salud se reportan fuera de peligro.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) inició las periciales correspondientes para determinar las causas del estallido y verificar si el almacenamiento del material pirotécnico contaba con los permisos e inspecciones de seguridad requeridos por la ley.
Con información de Heraldo
