Una de las peores catástrofes ferroviarias en la historia reciente de España se registró la tarde de este domingo 18 de enero. El choque y descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en las inmediaciones de Córdoba ha dejado, hasta el momento, un saldo de diez personas fallecidas y decenas de heridos, varios de ellos en estado crítico.
El accidente ocurrió a las 18:40 (hora local), cuando un convoy de la compañía Iryo (servicio 6189), que transportaba a 300 pasajeros, invadió la vía contigua por razones que aún se investigan, colisionando de forma violenta contra un tren de Renfe que cubría la ruta de regreso a Huelva.
El impacto fue descrito por las autoridades como «terrible». El Ministro de Transportes, Óscar Puente, informó a través de sus canales oficiales que las dos primeras unidades del tren de Renfe salieron despedidas tras la colisión.
En el lugar de los hechos, el escenario es devastador. El jefe de Bomberos de Córdoba detalló la complejidad de las tareas de salvamento:
«El problema es que los vagones están retorcidos con las personas dentro. Hay amasijos de hierros, de sillones y asientos; está todo muy deshecho. Hemos tenido incluso que retirar a personas fallecidas para poder acceder a los sobrevivientes», declaró el mando de rescate.
La Junta de Andalucía ha activado de inmediato la fase de emergencia del Plan de Protección Civil. Actualmente, más de 20 pacientes están siendo trasladados a centros hospitalarios con diagnósticos de gravedad.
Como consecuencia directa:
- Circulación suspendida: El tráfico ferroviario en el sur de España se encuentra totalmente paralizado.
- Protocolos activos: La empresa Iryo lamentó el suceso y confirmó que colabora estrechamente con las autoridades para esclarecer las causas de la invasión de vía.
- Logística: Los restos de los trenes afectados están siendo movilizados hacia la línea Sevilla-Madrid para liberar la zona de la catástrofe.
El gobierno español ha calificado la información que llega desde el lugar como «muy grave», mientras los equipos de emergencia trabajan a contrarreloj bajo los focos en una operación que se prevé durará toda la noche.
Con información de Milenio
