El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, se encuentra bajo escrutinio público tras la revelación de que adquirió una mansión valorada en 12 millones de pesos. La información, dada a conocer en un reportaje del periodista Jorge García Orozco para la revista Eme Equis, señala que la compra de la propiedad, con una extensión de 1,201 metros cuadrados, se concretó en noviembre de 2024.
La adquisición, registrada en su declaración patrimonial ante el Senado, fue realizada a través de un crédito hipotecario, aunque no se especificaron los detalles del banco ni la ubicación exacta del inmueble. Según el documento, la casa cuenta con 259 metros cuadrados de construcción, y el senador, quien previamente la tenía en renta, la sumó a sus bienes.
La controversia se agrava al considerar que no es la única propiedad reciente en su haber. En 2021, adquirió otra vivienda de 1.5 millones de pesos, que aún está pagando. A esto se le suma la adquisición de un vehículo en 2023, valorado en 650 mil pesos, y un préstamo personal con el banco HSBC por un millón de pesos.
Ingresos y austeridad, el foco del debate
A pesar de que sus declaraciones patrimoniales de 2024 y 2025 no registran ingresos adicionales a su salario como legislador, y a la Pensión para el Bienestar, el reportaje destaca que en 2023, Fernández Noroña declaró ingresos mensuales por 72 mil 500 pesos por colaboraciones en prensa y 188 mil pesos por su canal de YouTube, que curiosamente no han sido incluidos en sus más recientes declaraciones.
Ante los cuestionamientos sobre su estilo de vida, que incluye viajes en clase ejecutiva y uso de salas VIP, el legislador se ha defendido argumentando que su patrimonio es legítimo y fruto de su trabajo. Ha sostenido que la austeridad republicana debe aplicarse al gasto público y no a la esfera privada de los funcionarios, calificando las críticas como actos de “clasismo y racismo”.
La situación ha generado un debate interno en Morena y ha puesto a Fernández Noroña en el centro de una polémica sobre la congruencia entre el discurso de austeridad y el estilo de vida de los servidores públicos.
Con información de El Imparcial
