El gobernador de California, Gavin Newsom, lanzó este lunes una dura acusación contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señalándolo de instrumentalizar al Departamento de Justicia (DOJ) para abrir una investigación en su contra. De acuerdo con el mandatario californiano, las pesquisas federales constituyen una represalia directa ante sus intenciones de postularse como candidato a las elecciones presidenciales de 2028.
A través de un video difundido en su canal de YouTube, Newsom —una de las figuras más influyentes del Partido Demócrata— reveló que las indagatorias de la administración republicana no solo lo tienen a él como objetivo, sino que las autoridades federales también han comenzado a apuntar contra su esposa, Jennifer Siebel Newsom.
El dirigente estatal vinculó las acciones federales con su postura crítica hacia la gestión de la Casa Blanca y sus futuras aspiraciones políticas. «Donald Trump no me ataca solo por mis tuits ofensivos. Lo hace porque estoy considerando postularme a la presidencia y porque detesta que haya denunciado una y otra vez sus mentiras y engaños», aseveró el gobernador.
Newsom calificó el proceder del Ejecutivo como un intento de intimidación que escaló hacia su entorno más cercano. «Si no pueden intimidarme a mí, irán tras la madre de nuestros hijos», advirtió el mandatario, antes de sentenciar: «Donald Trump eligió al objetivo equivocado. No tenemos nada que ocultar».
Según el testimonio del líder californiano, la presión de la administración federal ha aumentado de intensidad en los últimos días:
- Antecedentes: Newsom aseguró que, tras haber solicitado públicamente su arresto el año pasado, el presidente Trump dio instrucciones directas al Departamento de Justicia para iniciar los seguimientos.
- Incursión en su entorno: El gobernador afirmó haberse enterado durante la última semana de que los operadores políticos de la campaña presidencial «han llegado hasta su propia casa».
En su pronunciamiento, el gobernador de California arremetió contra la integridad del jefe de Estado, acusándolo de «vender la presidencia» y describiéndolo como «un hombre sin carácter» que ha convertido el aparato gubernamental en un instrumento al servicio de intereses particulares y familiares.
Newsom insistió en la transparencia de su administración y reviró las acusaciones de presunta mala conducta hacia la sede del Ejecutivo federal, señalando que si realmente se busca combatir la corrupción institucional, «no hace falta mirar más allá de la dirección de la Casa Blanca».
Con este choque, se profundiza la brecha entre el gobierno federal y California, el estado más poblado del país y el principal bastión legislativo y económico de la oposición demócrata. Hasta el cierre de esta edición, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Justicia han emitido declaraciones oficiales respecto a las afirmaciones del gobernador.
Con información de El Universal
