En una resolución que cierra uno de los casos más estremecedores de Sussex, Fabio Botros, de 20 años, fue sentenciado el pasado jueves 12 de febrero a una condena por tiempo indefinido en un hospital psiquiátrico. La medida se produce tras haberse declarado culpable del homicidio involuntario de su padre y del brutal ataque contra el resto de su familia.
Los hechos se remontan al 1 de abril de 2025, cuando una disputa doméstica en la vivienda familiar de Hartfield Avenue escaló hasta convertirse en una escena de horror.
De acuerdo con los reportes de la Policía de Sussex, Botros, quien en ese entonces tenía 19 años, inició una discusión con su progenitor, Emad Samir Botros (57). En un arranque de violencia, el joven lo golpeó repetidamente en la cabeza con un martillo, provocándole una lesión cerebral severa que le arrebató la vida en el lugar.
La violencia no se detuvo ahí:
- La madre del agresor fue apuñalada en el rostro mientras intentaba desesperadamente frenar el ataque.
- Su hermano menor, de apenas 11 años, sufrió heridas de gravedad tras ser golpeado también en la cabeza con el martillo.
Durante el proceso judicial, surgieron detalles inquietantes sobre la vida de Fabio. Según informó la cadena BBC, el joven mantenía una obsesión con las películas de terror, particularmente con la saga de «Chucky» (Child’s Play). Las autoridades hallaron en su posesión una extensa colección de figuras del muñeco asesino, un personaje conocido por sus métodos violentos en la ficción.
Sin embargo, el trasfondo clínico resultó ser determinante para la sentencia. La familia testificó que semanas antes de la tragedia, el comportamiento de Fabio se tornó errático y solitario. Aunque inicialmente fue diagnosticado con autismo y depresión, evaluaciones posteriores revelaron que padecía esquizofrenia, condición para la cual el joven habría reducido su medicación de forma peligrosa.
Dada la naturaleza de su salud mental, el juez determinó que la reclusión en un centro psiquiátrico bajo vigilancia estricta era la vía adecuada para garantizar la seguridad pública y el tratamiento del acusado. La sentencia de tiempo indefinido implica que Botros solo podrá ser liberado si expertos médicos y autoridades judiciales consideran que ya no representa un riesgo para la sociedad.
Con información de Milenio
