En un desenlace de infarto y tras un minucioso proceso de escrutinio, Keiko Fujimori, abanderada del partido Fuerza Popular, lidera el conteo final de la segunda vuelta electoral presidencial. Con el 100% de las actas procesadas por los órganos electorales, la candidata de tendencia conservadora se posiciona por encima de su contendiente, Roberto Sánchez, convirtiéndose en la virtual presidenta electa de la nación sudamericana.
Los datos oficiales emitidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirman que Fujimori consolidó el 50.135% de los apoyos válidos una vez computada la totalidad de las mesas de votación. Por su parte, Sánchez, representante de la coalición de izquierda Juntos por el Perú, alcanzó el 49.865% de los sufragios, sellando una de las contiendas más cerradas en la historia democrática reciente del país.
El reporte técnico del organismo electoral evidencia que el margen que separa a ambos aspirantes es de apenas un poco más de 49,000 votos, lo que refleja la profunda polarización y el ambiente de tensión política en el que se desarrollaron los comicios.
A pesar de que los resultados de la ONPE marcan una tendencia irreversible con el total de las actas revisadas, los protocolos legales exigen cumplir con los plazos institucionales:
- Proclamación oficial: El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y el Tribunal Electoral anunciaron que será el próximo viernes 3 de julio cuando se realice la declaración formal del ganador, una vez que se resuelvan las impugnaciones pendientes si las hubiera.
- Toma de posesión: Quien sea proclamado formalmente asumirá la jefatura del Estado el próximo 28 de julio, iniciando un mandato constitucional de cinco años que se extenderá hasta el año 2031.
Con este resultado preliminar, Fujimori se encamina a asumir las riendas de un país que exige consensos urgentes en materia de reactivación económica, seguridad ciudadana y estabilidad institucional. Sectores de la oposición y observadores internacionales han hecho un llamado a la calma a las militancias de ambos partidos, instando a respetar los canales oficiales y los resultados definitivos que emitirá el tribunal electoral de cara a la transición de mando del mes de julio.
Con información de Heraldo
