Un viaje de vacaciones familiares en la costa de Nueva Jersey, Estados Unidos, terminó en una emergencia médica y un proceso penal. Alexander T. Moles, de 39 años, fue acusado formalmente de poner en peligro el bienestar de un menor y posesión de cocaína, luego de que un niño de dos años bajo su tutela ingiriera la sustancia de forma accidental.
Los hechos se desencadenaron el pasado lunes 20 de julio, cuando la Fiscalía del Condado de Cape May recibió el reporte de un menor de edad con severas dificultades para respirar en la ciudad costera de North Wildwood.
El incidente fue detectado inicialmente por los bomberos de North Wildwood, quienes fueron alertados sobre la presencia de un niño enfermo dentro del vehículo de Moles. El automóvil se encontraba estacionado en la intersección de las avenidas 21 y New Jersey.
Ante el cuadro clínico que presentaba el menor, compatible con una sobredosis por narcóticos, los paramédicos actuaron de urgencia.
“Los servicios de emergencia administraron dos dosis de aerosol nasal de naloxona (NARCAN), a las que el niño respondió, y trasladaron al menor de dos años al Hospital Universitario Cooper Cape Regional para que recibiera atención médica adicional”, detalló la fiscalía en un comunicado oficial.
De acuerdo con información difundida por la revista People, Moles se encontraba de vacaciones en una propiedad de la plataforma Airbnb en Wildwood, la cual compartía con una mujer y otros niños. Bajo la dinámica del grupo, los adultos se turnaban para supervisar a los menores de edad.
El incidente ocurrió en el momento en que la madre de los niños ingresó a bañarse, dejando al sospechoso a cargo del cuidado de los infantes. Al salir de la ducha, la mujer notó de inmediato que el pequeño de dos años se encontraba inusualmente «somnoliento». Tras percatarse de la situación, Moles abordó su vehículo para llevar al niño al hospital. Durante el trayecto, llamó por teléfono a la madre para reportar que el menor se estaba quedando dormido, lo que alarmó a la mujer y la motivó a realizar una llamada de emergencia al 911.
En los interrogatorios preliminares, el detenido declaró a los investigadores que sospechaba que el niño había ingerido algún analgésico por error. Sin embargo, el registro posterior de la habitación que ocupaba Moles en el inmueble reveló un panorama distinto.
Las autoridades locales incautaron los siguientes elementos en la escena:
- Trozos de una pastilla no identificada.
- Varios paquetes de papel aluminio con la etiqueta de «clorhidrato de tapentadol» (un analgésico clasificado como narcótico).
- Una bolsa plástica transparente que contenía una sustancia en polvo blanco, la cual dio positivo a cocaína.
Derivado de estos hallazgos, Alexander T. Moles fue arrestado y procesado por los delitos de poner en peligro el bienestar de un menor, posesión de cocaína, posesión de parafernalia de drogas y posesión de medicamentos recetados. Aunque el implicado fue recluido inicialmente en el centro penitenciario de Cape May, recuperó su libertad condicional tras comparecer en una audiencia judicial el pasado 24 de julio. La investigación penal se mantiene abierta.
Con información de Heraldo
