Una periodista que cubría las actividades oficiales de la capital mexiquense denunció públicamente haber sido víctima de un presunto abuso sexual cometido por un alto funcionario del Ayuntamiento de Toluca. El señalamiento ha comenzado a replicarse en medios de cobertura nacional, abriendo un debate sobre las garantías de seguridad para las mujeres que ejercen el periodismo en eventos públicos.
Hasta el momento, no existe una resolución judicial en firme sobre el caso, por lo que corresponderá a las autoridades correspondientes investigar los hechos y deslindar responsabilidades legales.
La afectada fue identificada como María Fernanda Fabela, conocida en el ámbito periodístico como Mafer, quien se desempeña como reportera colaboradora del medio digital El Parlante del Valle de Toluca. Según el testimonio de la comunicadora, la agresión ocurrió en el marco de la inauguración del evento «Chori Fest 2026», al cual había sido enviada para realizar la cobertura informativa.
A través de un video difundido en plataformas digitales, Fabela señaló directamente a Justo Núñez, actual secretario del Ayuntamiento de Toluca, como el presunto responsable. La reportera relató que los hechos se suscitaron en momentos en que intentaba capturar imágenes del evento desde un costado del escenario principal.
En su declaración pública, la reportera describió detalladamente la dinámica del presunto ataque, destacando la asimetría física y el uso de la fuerza:
- Aproximación forzada: “Soy una persona de estatura baja; acudo al lateral de donde estaba el templete a tener una buena toma. Alzo mi brazo, esta persona se encontraba al lado mío, agarra mi mano, estira mi brazo y le digo: ‘no, gracias’, a lo cual esta persona no hace caso, agarra con fuerza mi muñeca”, narró Fabela.
- Agresión verbal y física: Según su testimonio, el funcionario continuó con la sujeción a pesar de la negativa: “Esta persona me dice: ‘¿qué es lo peor que te pueda hacer? ¿Esto?’ y procede a tocar mi cuerpo de manera indebida”, detalló.
La periodista describió que el contacto físico no consentido ocurrió por el costado de su torso mientras el presunto agresor mantenía su brazo inmovilizado en alto. Asimismo, lamentó que la situación la dejó en un estado de vulnerabilidad y conmoción, y señaló que algunas personas que se encontraban en el entorno inmediato reaccionaron con risas en lugar de intervenir para auxiliarla.
El medio de comunicación para el cual colabora la reportera emitió un comunicado oficial respaldando su testimonio y exigiendo garantías de protección. Se espera que en las próximas horas las autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmen si ya se formalizó la denuncia penal correspondiente para dar inicio a las indagatorias científicas y periciales en el lugar de los hechos.
Con información de El Imparcial
