Un revés significativo para la administración del expresidente Donald Trump se ha materializado en el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos, el cual ha dictaminado que el exmandatario excedió su autoridad al imponer aranceles de manera unilateral. La decisión judicial, emitida recientemente, pone freno a una política que Trump había promovido desde el inicio de su mandato, caracterizada por la imposición de «aranceles recíprocos» a naciones que gravaban productos estadounidenses.
La controversia se centra en una serie de impuestos anunciados por Trump, oficializados el 2 de abril, que buscaban responder a lo que él consideraba prácticas comerciales injustas por parte de otros países. Sin embargo, el tribunal ha determinado que tales acciones sobrepasan los límites de su poder ejecutivo.
La resolución judicial especifica que Trump no tiene la autoridad para imponer estos aranceles a una lista de más de diez países. Notablemente, México y Canadá han sido excluidos de esta lista, debido a su participación en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC).
La Corte Suprema, al revisar el caso, calificó la determinación de Trump como un «exceso de poder», argumentando que los aranceles globales propuestos entraban en conflicto con los principios fundamentales de la autoridad comercial estadounidense.
Además de México y Canadá, otros países que habían sido señalados por la administración Trump, particularmente en relación con la producción y tráfico de fentanilo, también quedan exentos de estas medidas arancelarias. Esta decisión judicial representa un desafío importante a la política comercial de Trump y podría tener implicaciones significativas para las relaciones comerciales de Estados Unidos a nivel global.
Con información de Milenio
