Un helicóptero de ataque AH-64 Apache del Ejército de los Estados Unidos se precipitó al mar frente a las costas de Omán mientras realizaba misiones de patrullaje aéreo en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos y vigilados del planeta para el comercio global de petróleo. El incidente ha vuelto a encender las alarmas diplomáticas en una región caracterizada por la extrema fragilidad de la tregua vigente entre Washington, Tel Aviv y Teherán.
A pesar de que los peritos militares iniciaron las indagatorias bajo un protocolo de reserva, el presidente estadounidense Donald Trump utilizó su plataforma Truth Social para señalar de forma directa a las fuerzas iraníes como las responsables del derribo o caída de la aeronave, elevando el tono de la confrontación geopolítica.
El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) informó que los dos tripulantes a bordo del helicóptero fueron localizados y extraídos del agua aproximadamente dos horas después del impacto. Ambos militares se encuentran en condición estable y bajo estricta observación médica. Más tarde, el propio presidente Trump validó el estado de salud de los uniformados ante corresponsales de prensa: «Los pilotos están bien. Nadie resultó herido», manifestó.
Fuentes del Pentágono revelaron un hito logístico sin precedentes: el salvamento fue ejecutado con éxito gracias a una embarcación no tripulada de la Task Force 59, una unidad de élite de la Quinta Flota de la Marina estadounidense diseñada específicamente para integrar inteligencia artificial y sistemas autónomos en operaciones de alto riesgo en Medio Oriente. Esta operación marca la primera ocasión en la historia militar en que un dron marítimo completa con éxito el rescate de vidas humanas en un escenario de emergencia real.
El origen del siniestro ha detonado un cruce de declaraciones y desmentidos entre ambas potencias:
- Postura de Washington: Aunque las agencias de inteligencia evaluaban preliminarmente la hipótesis de una falla mecánica en el rotor o los motores, el Ejecutivo norteamericano afirmó que las fuerzas armadas confirmaron la autoría de Irán. «Responderemos ante el ataque», advirtió el mandatario, sin detallar la naturaleza o el alcance de las medidas punitivas.
- Réplica de Teherán: Canales de comunicación estatales en Irán registraron el suceso, pero enfatizaron de manera categórica que no existe ningún indicio técnico ni reivindicación de autoría que vincule a sus fuerzas armadas con el desplome. Por su parte, el alto mando de la Guardia Revolucionaria de Irán ha guardado hermetismo y no ha emitido una postura oficial.
El escenario del incidente, el Estrecho de Ormuz, funciona como el canal de conexión vital entre el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán y el Océano Índico, espacio por donde transita cerca de una quinta parte de la producción mundial de crudo.
Debido a la escalada de hostilidades y los recientes intercambios de fuego en la región, la administración estadounidense ha reforzado de manera masiva su despliegue operativo en este corredor logístico mediante flotas de helicópteros Apache, aeronaves de combate de última generación y drones de vigilancia MQ-9 Reaper, con el objetivo de blindar el libre tránsito de los buques tanque comerciales frente a posibles bloqueos o sabotajes navales.
Con información de Heraldo
