En una decisión que ha sacudido los cimientos de la política internacional, la Corte Suprema de Brasil condenó al expresidente Jair Bolsonaro a 27 años y 3 meses de prisión por intentar un golpe de Estado contra el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. El fallo, considerado el más trascendental en la historia reciente de la nación, lo responsabiliza de liderar una conspiración para subvertir el orden democrático.
La sentencia, anunciada este jueves por el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, fue el resultado de una votación de cuatro a uno en la Primera Sala de la corte. Los magistrados encontraron a Bolsonaro culpable de cinco delitos graves, incluyendo intento de golpe de Estado, conspiración para abolir el Estado de derecho y liderar una organización criminal.
El juicio también alcanzó a altos mandos militares implicados en la intentona, quienes fueron hallados culpables. A pesar de las presiones ejercidas por figuras internacionales como el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, el proceso judicial siguió su curso, culminando en la sentencia que además de los cargos principales, incluyó condenas por daños a bienes públicos y al patrimonio histórico.
Actualmente bajo arresto domiciliario en Brasilia, Bolsonaro siguió la lectura del veredicto desde su residencia. La pena impuesta de 27 años de cárcel, de los cuales 24 deben cumplirse en régimen cerrado, podría ser reducida a través de los mecanismos que contempla la legislación brasileña.
Además del expresidente, otros siete acusados recibieron condenas, entre ellos tres generales, un almirante, un teniente coronel y dos civiles. El voto de la magistrada Carmen Lúcia Antunes Rocha fue crucial para alcanzar la condena. La histórica decisión marca un precedente al sancionar a un exmandatario y a miembros de alto rango de las fuerzas armadas por atentar contra la democracia.
Con información de El Heraldo de México
