Una profunda conmoción embarga a la comunidad de West Park, al sur de Florida, tras registrarse un devastador accidente doméstico. La tarde del pasado lunes 6 de julio, un menor de apenas 19 meses de edad perdió la vida tras ser atropellado presuntamente por error por su propia madre en el camino de entrada de su residencia.
De acuerdo con el informe oficial de la Oficina del Sheriff de Broward, el incidente ocurrió alrededor de las 2:00 p. m. en un domicilio ubicado en Allen Road. Las autoridades señalaron que la madre, identificada como Ericka Cante Hernández, de 33 años, se encontraba maniobrando una camioneta SUV modelo 2024 para sacarla de la propiedad cuando el pequeño salió corriendo de la vivienda de manera imprevista, cruzándose en la trayectoria del vehículo.
El menor, identificado como Wilson Alexander —a quien sus familiares llamaban de cariño «Junior»—, recibió auxilio inmediato por parte de los cuerpos de emergencia. Paramédicos lo trasladaron en estado crítico al Hospital Memorial Regional; sin embargo, los esfuerzos médicos fueron insuficientes y el centro médico confirmó su fallecimiento poco después de su ingreso.
A pesar de que los detectives especializados del departamento del sheriff manejan la hipótesis preliminar de que se trató de un lamentable accidente, la división de homicidios viales ha iniciado los peritajes correspondientes para esclarecer con precisión la mecánica de los hechos y deslindar responsabilidades legales.
Ante las cámaras de los medios de comunicación locales, el círculo cercano de la familia manifestó el dolor por el que atraviesan:
- Declaración de la madre: Visiblemente afectada y sin poder contener el llanto, Cante Hernández evitó dar detalles a la prensa: «No tengo palabras (…) no, no puedo, no quiero recordar».
- El testimonio de los hermanos: Ashly Cante, hermana del bebé, se declaró en estado de shock tras perder a su «primer hermanito», describiéndolo como un niño alegre que disfrutaba jugar con sus seres queridos. Añadió que su madre se encuentra «devastada» y en aislamiento.
Residentes del sector de Allen Road reaccionaron con tristeza ante la noticia, describiendo a los Cante como personas ejemplares y muy unidas. Una de las vecinas de la cuadra afirmó en entrevista que era habitual ver a los padres jugando en el patio con los niños, globos y agua, asegurando que se trata de una familia cuyos miembros «viven los unos para los otros».
Las autoridades de Broward han aprovechado este doloroso caso para reiterar a la ciudadanía las alertas sobre los puntos ciegos de los vehículos grandes y la importancia de asegurar las puertas residenciales cuando se realizan maniobras automotrices en zonas habitadas por menores de edad.
Con información de Heraldo
