Una noche de esparcimiento terminó en tragedia en la capital de Texas, luego de que un tiroteo masivo en un bar local dejara un saldo de dos víctimas mortales y 14 personas heridas. El agresor también falleció en el lugar tras ser neutralizado por las fuerzas del orden.
En una rueda de prensa ofrecida este domingo, la jefa de la policía de Austin, Lisa Davis, informó que oficiales de la corporación respondieron de inmediato al reporte de disparos en el establecimiento. Al llegar al sitio, los agentes se enfrentaron al atacante, quien fue abatido durante el operativo. Hasta el momento, la identidad del tirador no ha sido revelada por las autoridades.
Aunque inicialmente las causas del ataque eran desconocidas, el caso dio un giro significativo con la intervención de las autoridades federales. El agente especial del FBI, Alex Doran, señaló que existen elementos que sugieren que el ataque no fue un incidente aislado de violencia criminal común.
«Todavía es demasiado pronto para determinar una motivación exacta, pero hubo indicios relacionados con el sujeto y con su vehículo que apuntan a un posible nexo con el terrorismo», declaró Doran ante los medios de comunicación. El agente enfatizó que, bajo las evidencias actuales, la línea de investigación se mantiene abierta ante lo que «potencialmente se trató de un acto de terrorismo».
Los 14 heridos fueron trasladados a hospitales cercanos, donde reciben atención médica; sin embargo, no se ha proporcionado un reporte detallado sobre la gravedad de sus lesiones.
El área alrededor del bar permanece acordonada mientras peritos del FBI y de la policía local realizan el levantamiento de pruebas y analizan el vehículo del sospechoso en busca de materiales o documentos que confirmen el móvil del atentado.
Con información de Milenio
