El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo una escalada drástica en las tensiones con Teherán al ordenar un bloqueo naval inmediato en el estrecho de Ormuz. La medida surge como respuesta directa a lo que la Casa Blanca califica como una postura «inflexible» de Irán respecto a su programa nuclear durante las recientes conversaciones de paz en Islamabad, Pakistán.
A pesar de que el mandatario reconoció que los diálogos en territorio pakistaní mostraron avances en diversos puntos, señaló que el equipo iraní, encabezado por el portavoz parlamentario Mohamad Baquer Qalibaf y el canciller Abas Araqchi, se negó a ceder en la cuestión nuclear.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, abandonó Pakistán tras esta primera ronda de contactos —el encuentro de más alto nivel entre ambas naciones desde 1979— sin un acuerdo firmado. «Nos vamos con una propuesta muy simple… nuestra mejor oferta final. Veremos si Irán la acepta», declaró Vance a la prensa antes de su partida.
A través de su plataforma Truth Social, Trump fue contundente al instruir a la Armada de los Estados Unidos para impedir el tránsito de cualquier buque en la zona. Además, informó que las fuerzas estadounidenses han comenzado a «destruir» las minas navales colocadas por Irán en la vía marítima, por donde históricamente circulaba una quinta parte del petróleo mundial.
«Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos iniciará el proceso de BLOQUEAR a todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz», sentenció el presidente, añadiendo una advertencia directa: «Cualquier iraní que nos dispare será ENVIADO AL INFIERNO».
El bloqueo de Ormuz por parte de Irán fue una respuesta a los ataques ejecutados por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica el pasado 28 de febrero. Aunque Trump cuestionó la capacidad operativa de la marina iraní tras los recientes enfrentamientos, reconoció el riesgo que representan las minas para el comercio global.
El Pentágono ya había adelantado el sábado que dos buques de guerra transitaron por el estrecho para iniciar las labores de limpieza y asegurar la reapertura de la vía bajo mando estadounidense.
La comunidad internacional observa con preocupación este cierre forzoso de una de las arterias energéticas más importantes del planeta. Analistas sugieren que el bloqueo naval no solo busca presionar a Irán para que renuncie a sus ambiciones atómicas, sino que también establece un nuevo y peligroso precedente en la confrontación directa en Oriente Medio.
Con información de AFP
