El gobierno de los Estados Unidos proyecta finalizar la construcción de la estructura básica del muro en la frontera con México para finales de 2027, consolidando una de las promesas de campaña más emblemáticas del presidente Donald Trump. Así lo confirmó este martes Rodney Scott, titular de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), durante un foro organizado por el Centro para Estudios sobre la Inmigración (CIS).
De acuerdo con el alto funcionario, la infraestructura —compuesta por vigas de metal reforzado— se extenderá de forma continua desde San Diego, California, hasta el Golfo de México, con excepción de algunos puntos específicos previamente evaluados. Además, se detalló que el blindaje físico será complementado con un robusto sistema de vigilancia electrónica y dispositivos tecnológicos de última generación, cuya instalación total se prevé concluya a mediados de 2028.
A pesar de las severas tensiones políticas y sociales registradas en territorio estadounidense, Scott enfatizó que el cronograma de ingeniería no ha sufrido alteraciones significativas. Los fuertes operativos policiales contra la inmigración irregular provocaron en meses pasados graves disturbios en urbes como Los Ángeles y Mineápolis, coyuntura que la oposición demócrata capitalizó para frenar temporalmente las operaciones presupuestales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la propia Patrulla Fronteriza.
Sin embargo, el ritmo de edificación se mantiene en niveles históricos:
- Velocidad de ejecución: Las cuadrillas civiles y militares reportan un avance de seis millas (aproximadamente 10 kilómetros) de muro construidos por día.
- Acumulado: Desde el arranque de la actual administración, ya se han completado 110 millas (unos 177 kilómetros) de nueva estructura.
- Excepciones geográficas: Los únicos tramos donde no se levantarán las vigas corresponden a zonas de reserva y parques naturales con topografía extremadamente agreste e inaccesible, localizados principalmente en el estado de Nuevo México.
- Frontera natural: Toda la extensión correspondiente al Río Grande (conocido en México como Río Bravo), que abarca más de 2 mil kilómetros de división fronteriza, contará con sus propias delimitaciones y barreras físicas.
El jefe de la CBP defendió la efectividad de la muralla frente a los cuestionamientos de analistas internacionales que inicialmente pronosticaban un éxito limitado:
- Combate al narcotráfico: Los indicadores de las agencias de inteligencia muestran una reducción apreciable en el flujo y contrabando de estupefacientes hacia el norte.
- Política de retención: Scott respaldó las recientes declaraciones del presidente Trump, quien aseguró que la Patrulla Fronteriza no ha liberado a ningún inmigrante indocumentado dentro del territorio estadounidense en el último año.
A pesar del optimismo gubernamental respecto al freno de los cruces superficiales tradicionales, el liderazgo de la CBP reconoció que el aumento de los obstáculos físicos ha obligado a las organizaciones transnacionales a diversificar sus métodos de operación.
Rodney Scott admitió que la consolidación del muro ha conllevado un incremento en amenazas tecnológicas y subterráneas complejas, destacando la proliferación de túneles clandestinos de alta ingeniería y el uso sistemático de drones para el traslado de sustancias ilícitas por vía aérea, áreas que concentrarán las próximas inversiones del presupuesto de defensa fronteriza.
Con información de Heraldo
