Cada 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha impulsada por las Naciones Unidas para sensibilizar sobre los desafíos ambientales que enfrenta el planeta e incentivar acciones que contribuyan a la protección de los recursos naturales.

A través de iniciativas que promueven la educación ambiental, la participación ciudadana y la adopción de hábitos responsables, Piñero continúa fortaleciendo su compromiso con la sostenibilidad. En un contexto donde los recursos son cada vez más valiosos, la compañía hace un llamado a la acción bajo el lema “Nada sobra. Todo cuenta. Cuidémoslo.”, recordando que cada elección consciente suma y que el futuro del planeta se construye con las decisiones que tomamos hoy.
Como parte de esta conmemoración, la compañía realizó una jornada especial en el Parque del Jaguar bajo el movimiento Somos Ecoístas, iniciativa que impulsa un estilo de vida más consciente, colaborativo y respetuoso con el entorno. La actividad reunió a representantes del sector público, iniciativa privada, organizaciones civiles y miembros de la comunidad para reflexionar sobre los retos ambientales actuales y la importancia de actuar desde lo local para generar cambios globales.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la Vision Talk impartida por Enrique Hernán Benavides García, ingeniero geólogo, maestrante en Ciencias Marinas y Costeras, así como cofundador y presidente de Jóvenes MAB Cozumel. Especialista en hidrogeología y conservación marina, cuenta con más de 20 años de experiencia en voluntariado ambiental y una destacada trayectoria en la intersección entre ciencia, territorio y participación comunitaria, consolidándose como una de las voces jóvenes más relevantes en materia ambiental dentro de la Reserva de la Biosfera Isla Cozumel.


Durante su intervención, titulada “Acción Climática y Hábitos Individuales”, compartió información sobre los principales desafíos ambientales que enfrenta Quintana Roo y el planeta, abordando temas como el cambio climático, la conservación de los ecosistemas marinos y terrestres, la protección del acuífero de la Península de Yucatán y la reducción de residuos. Asimismo, destacó cómo pequeñas acciones cotidianas pueden generar impactos positivos significativos cuando se convierten en hábitos colectivos.
A través de datos, ejemplos cercanos y experiencias desarrolladas en el territorio, el especialista invitó a los asistentes a reflexionar sobre el poder de las decisiones individuales para contribuir al bienestar ambiental y social. Su mensaje se centró en la importancia de actuar desde lo cotidiano, promoviendo una mayor conciencia sobre el uso responsable de los recursos naturales y el papel que cada persona puede desempeñar en la construcción de comunidades más resilientes y sostenibles.
«Las señales son claras y el momento de actuar es ahora. Cada decisión que tomamos en nuestra vida diaria tiene un impacto en el entorno que compartimos. Cuando entendemos que nada sobra y que toda cuenta, descubrimos que la acción climática también comienza con nosotros y con los hábitos que elegimos cada día», señaló Enrique Hernán Benavides García
Como parte de esta experiencia, Piñero invitó a los asistentes a participar en la activación «Propósito Personal», una dinámica diseñada para transformar la reflexión en acción. Cada participante eligió un hábito sostenible alineado con los principios del movimiento Somos Ecoístas, como reducir el consumo de plásticos de un solo uso, optimizar el uso del agua, fomentar el reciclaje, consumir de manera más responsable o contribuir a la protección de la biodiversidad local.
Posteriormente, cada compromiso fue plasmado en papel semilla elaborado por Fundación Eco-Bahía y sembrado en una maceta conmemorativa, simbolizando la importancia de cultivar acciones positivas que generen un impacto duradero en el medio ambiente.
La actividad reunió a más de 100 personas entre autoridades, representantes de empresas, organizaciones civiles y miembros de la comunidad, quienes participaron en una siembra colectiva que se convirtió en uno de los momentos más representativos de la jornada. Las macetas sembradas reflejaron el compromiso compartido de construir un futuro más sostenible a través de pequeñas acciones cotidianas capaces de generar grandes transformaciones.
