La Secretaría de Salud de la Ciudad de México, encabezada por Nadine Gasman Zylbermann, confirmó que la cifra de fallecimientos registrados en la capital en el contexto de las celebraciones por la Copa Mundial 2026 ascendió a cinco víctimas mortales desde el pasado 11 de junio.
El último deceso se suma a las cuatro muertes reportadas la semana pasada durante los caóticos festejos por el triunfo de la Selección Mexicana ante Ecuador. Ante estos incidentes, el Gobierno de la CDMX y las fuerzas de seguridad han implementado un riguroso blindaje en el perímetro del Estadio Azteca y en puntos estratégicos de alta concentración, como el Paseo de la Reforma, de cara al crucial encuentro de octavos de final frente a Inglaterra.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ) mantiene abiertas las carpetas de investigación correspondientes para esclarecer los hechos. De acuerdo con los informes médicos y judiciales del organismo:
- Tres muertes por asfixia: La hipótesis preliminar apunta a que tres de las víctimas del festejo post-partido contra Ecuador fallecieron por asfixia provocada por las severas aglomeraciones y estampidas humanas que empañaron las celebraciones.
- Fallas cardíacas: La cuarta víctima hospitalizada tras los festejos sufrió un paro cardiorrespiratorio derivado de una crisis convulsiva. En tanto, la quinta muerte reportada por la secretaria Gasman corresponde a un hombre de 38 años que sufrió un infarto fulminante durante el primer día del torneo; a pesar de ser trasladado de urgencia por sus familiares al Hospital General Dr. Gregorio Salas, el paciente presentó una fibrilación ventricular que le quitó la vida.
Al panorama de seguridad se sumó una contingencia climática que amenazó con retrasar las actividades deportivas:
- Pronóstico adverso: La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil advirtió sobre un ambiente caluroso por la mañana que derivaría en lluvias fuertes a muy fuertes, acompañadas de actividad eléctrica y granizo.
- Antecedente de retraso: Las lloviznas y truenos registrados antes del juego encendieron las alarmas de la FIFA ante una posible postergación del compromiso, un escenario que ya ocurrió en el partido anterior contra Ecuador, el cual debió demorarse una hora por las condiciones meteorológicas.
A pesar del cielo nublado y las severas amenazas de tormenta, centenares de aficionados comenzaron a colmar los accesos del coloso de Santa Úrsula desde tempranas horas.
Para evitar que se repitan los trágicos eventos del pasado martes, las autoridades capitalinas reforzaron de manera masiva los filtros de seguridad y los esquemas de control de masas. La prioridad del gobierno local es garantizar la dispersión ordenada de los hinchas y mitigar los riesgos de colapso en las vialidades, independientemente del resultado deportivo sobre la cancha.
Con información de Heraldo
