La marca deportiva Adidas se encuentra en el centro de la polémica tras lanzar un calzado que, según críticas de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y legisladores, se apropia del diseño de los tradicionales huaraches de una comunidad indígena sin el debido reconocimiento.
El zapato, llamado “Oaxaca Slip-On”, es una colaboración con el diseñador mexicoamericano Willy Chavarria. Presenta una suela de zapatilla negra con el tejido de cuero característico de los huaraches mexicanos.
La controversia escaló cuando el senador zapoteco Antonino Morales Toledo acusó formalmente a Adidas y a Chavarria de «apropiación cultural indebida». Morales calificó el hecho como un «saqueo del patrimonio cultural de los pueblos originarios» y afirmó que «el colonialismo no murió, solo se vistió de moda».
“Esto no es inspiración, es robo”, declaró el senador, quien añadió que el diseño no fue autorizado ni reconocido por la comunidad de Villa Hidalgo Yalalag, Oaxaca, de donde provienen los artesanos que elaboran los huaraches.
Disculpas y compromisos de la marca
Ante la presión, Adidas emitió una disculpa pública y prometió colaborar con la comunidad en un «diálogo respetuoso». Por su parte, el diseñador Willy Chavarria lamentó «profundamente» que el calzado no se haya desarrollado en una «colaboración directa y significativa» con la comunidad oaxaqueña.
La presidenta Sheinbaum declaró que su administración está explorando vías legales para apoyar a las comunidades indígenas cuyos diseños son utilizados por grandes empresas sin su consentimiento.
El senador Morales anunció que presentará una propuesta en el Senado para exhortar al Instituto Nacional para los Pueblos Indígenas (INPI) y al Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) a tomar medidas que protejan legal y administrativamente la tradición artesanal de Villa Hidalgo Yalalag.
Un problema recurrente en la industria de la moda
Este caso no es aislado. La controversia de Adidas se suma a otras similares, como la reciente polémica de la marca de lujo Prada, que fue criticada por presentar una sandalia que reproducía las babuchas Kolhapuri de la India sin dar crédito. Estos incidentes resaltan el creciente escrutinio al que se enfrentan las multinacionales por el origen de sus diseños y el respeto a la propiedad intelectual de las comunidades indígenas.
Con información de Excelsior
