La empresa Aguakan vuelve al centro de las críticas ciudadanas y políticas tras ser señalada por incumplir acuerdos y mantener obras inconclusas que afectan la movilidad y la vida diaria de cientos de familias.
Los trabajos sobre la avenida Xel-Há, entre los fraccionamientos La Guadalupana, El Petén y Vía Arbolada Jardín Residencial, han generado un clima de molestia creciente entre vecinos, quienes denuncian cierres prolongados, accesos bloqueados y una evidente falta de planeación en la ejecución de la obra.
El señalamiento no es menor. A mediados de marzo, autoridades municipales encabezadas por Uri Carmona, regidor del Ayuntamiento, sostuvieron un recorrido con representantes de la concesionaria para atender las quejas por la introducción de nuevas líneas de agua potable. En ese momento, la empresa aseguró que los trabajos estaban detenidos por ajustes al proyecto y se comprometió públicamente a concluir en un plazo máximo de tres semanas.
Ese compromiso, sin embargo, no se cumplió.
El también presidente de la Comisión Edilicia de Desarrollo Urbano, Uri Carmona Islas, advirtió que, además del retraso, existen serias dudas sobre la calidad de la obra. En particular, señaló que la carpeta asfáltica colocada podría no cumplir con el grosor requerido, lo que anticipa futuros daños y un posible desperdicio de recursos.
Ante este escenario, el concejal anunció un nuevo recorrido de supervisión para este martes, con el objetivo de verificar el estado real de la obra y evaluar si existen incumplimientos técnicos.
Pero el problema no se limita a un solo punto. Carmona Islas adelantó que también se revisarán intervenciones de Aguakan en colonias como Zazil-Há, Gonzalo Guerrero y el fraccionamiento Sac Pakal, donde se repite el mismo patrón: calles cerradas, trabajos a medias y creciente inconformidad vecinal.
El caso vuelve a poner en evidencia los constantes conflictos entre la concesionaria y la ciudadanía, así como la urgencia de garantizar que las obras públicas no solo se concluyan en tiempo, sino que cumplan con estándares de calidad y no se conviertan en un problema más para los playenses.
