Un brutal ataque con un camión bomba en las cercanías de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez ha conmocionado a la ciudad de Cali, dejando al menos seis personas fallecidas y más de 50 heridas, según confirmaron las autoridades locales. La explosión, que ocurrió en una concurrida zona del suroeste del país, ha generado una ola de indignación y preocupación.
La alcaldía de Cali emitió un comunicado confirmando las cifras preliminares de esta tragedia. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien también se pronunció sobre el ataque, lo calificó como una «reacción terrorista» por parte del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las extintas FARC. Petro vinculó el atentado a una reciente ofensiva militar en el Cañón del Micay, en el departamento del Cauca, una operación dirigida precisamente contra este grupo armado.
En respuesta al ataque, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, anunció medidas de seguridad inmediatas. «He hablado con el comandante de la Policía Metropolitana de Cali para asegurar todas las entradas a la ciudad de manera inmediata», declaró Eder. Además, se impuso una restricción al tránsito de camiones de más de cuatro toneladas entre las 19:00 horas de hoy y las 04:00 horas del viernes.
El ataque tuvo lugar en la Carrera Octava, una avenida vital que no solo alberga la base militar, sino también numerosos comercios y establecimientos. La fuerza de la explosión causó una destrucción masiva en el área: videos compartidos en redes sociales muestran un camión en llamas, vehículos completamente destrozados y la fachada de un supermercado derrumbada. Las imágenes también reflejan el caos y la desesperación, con personas ensangrentadas siendo asistidas por equipos de emergencia que acudieron rápidamente al lugar para socorrer a las víctimas.
Las autoridades continúan investigando el incidente y trabajando para brindar asistencia a los afectados, mientras la ciudad se enfrenta a las secuelas de este violento acto de terrorismo.
Con información de Milenio
