En un despliegue de inteligencia que abarcó tres municipios clave de la entidad, fuerzas federales desarticularon una célula estratégica del Cártel del Noroeste (CDN). El operativo resultó en la captura de José Antonio “N”, presunto cabecilla vinculado a delitos de cuello blanco y tráfico de energéticos, y reveló un insólito hallazgo de fauna silvestre.
La intervención, que consistió en cuatro cateos simultáneos en San Pedro Garza García, Monterrey y Allende, fue ejecutada por un bloque de élite compuesto por la Secretaría de Marina (SEMAR), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR).
De acuerdo con las autoridades, la pista que llevó a estas propiedades se originó tras el reciente aseguramiento de un buque en las costas de Tamaulipas, lo que permitió rastrear la red logística de la organización criminal hasta el corazón de Nuevo León.
Omar García Harfuch, titular de la SSPC, identificó a José Antonio “N” como un operador fundamental en la estructura delictiva. Se le vincula directamente con:
- Blanqueo de capitales: Manejo de recursos de procedencia ilícita.
- Contrabando de combustible: Operaciones de «huachicoleo» a gran escala.
Durante las acciones también fue aprehendida Rosario Flores “N”, de 41 años, quien se encontraba en uno de los inmuebles intervenidos.
Lo que comenzó como una incursión contra el crimen organizado se tornó en un caso de protección animal cuando las fuerzas federales localizaron a siete tigres dentro de las propiedades. Los ejemplares fueron asegurados y puestos bajo resguardo de especialistas para garantizar su salud y seguridad.
Además de los felinos, el inventario de lo incautado incluye:
- Armas y drogas: 10 armas de fuego y múltiples dosis de estupefacientes listas para su venta.
- Parque vehicular: 11 automóviles de diversas gamas y 6 motocicletas.
- Inteligencia: Equipos de cómputo y documentos que podrían revelar más conexiones de la célula criminal.
Tanto los detenidos como los bienes y animales asegurados fueron puestos a disposición de las autoridades ministeriales. Con este golpe, el Gobierno Federal busca debilitar los cimientos económicos de los grupos que operan en el noreste del país, mientras se investiga el origen y destino legal de los grandes felinos encontrados.
Con información de Heraldo
